hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
El hombre está sentado a una mesa,
en la mitad de la sala.
Los brazos le cuelgan a los costados,
la cabeza sobre la mesa
y en ella un agujero negro que apenas sangró.
A sus pies, una pistola,
con la que se ha suicidado
y el casquillo de una bala
que ha sido el tícket del viaje
hacia remotos lugares.
Sobre la mesa, una botella
de un escocés de los buenos,
quiso darse ese último gusto
pero apenas la tocó:
le ganó el desespero.
Hay también un naipe viejo
testigo de mil solitarios
en los que a veces ganó,
pero solo cuando se hacía trampas.
Junto a la cara
un papel en blanco
con una birome al costado,
algo había querido decir
solo que no supo a quién destinarlo.
Reaparece ahora el gato
que escapó con el estallido,
se acerca hasta su pierna, la huele
y comienza a frotarse contra ella,
como queriendo despertarlo
frota y frota, ida y vuelta
y ronronea enojado.
pero no consigue nada
y se marcha, cola en alto.
El gato fue su único amigo
y él el único amigo del gato,
solo un par de perdedores
viviendo cada uno sus penas.
En ningún lado una foto
que lo muestre junto a un ser humano,
otro al que se lo cargó la soledad
y al que nadie extrañará,
salvo el gato.
en la mitad de la sala.
Los brazos le cuelgan a los costados,
la cabeza sobre la mesa
y en ella un agujero negro que apenas sangró.
A sus pies, una pistola,
con la que se ha suicidado
y el casquillo de una bala
que ha sido el tícket del viaje
hacia remotos lugares.
Sobre la mesa, una botella
de un escocés de los buenos,
quiso darse ese último gusto
pero apenas la tocó:
le ganó el desespero.
Hay también un naipe viejo
testigo de mil solitarios
en los que a veces ganó,
pero solo cuando se hacía trampas.
Junto a la cara
un papel en blanco
con una birome al costado,
algo había querido decir
solo que no supo a quién destinarlo.
Reaparece ahora el gato
que escapó con el estallido,
se acerca hasta su pierna, la huele
y comienza a frotarse contra ella,
como queriendo despertarlo
frota y frota, ida y vuelta
y ronronea enojado.
pero no consigue nada
y se marcha, cola en alto.
El gato fue su único amigo
y él el único amigo del gato,
solo un par de perdedores
viviendo cada uno sus penas.
En ningún lado una foto
que lo muestre junto a un ser humano,
otro al que se lo cargó la soledad
y al que nadie extrañará,
salvo el gato.
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