jorgeluis
Poeta fiel al portal
MUCHO MORRO, PERO QUE MUJER
Detrás de ti yo,
uno más o menos
en tu colección de amantes
a los que poder seducir
y después, decir que no.
Llevando la sartén
por el mango, del instinto
y el corazón,
abriendo y cerrando
la puerta:
a enamorados,
o concienciados
en tener tema
para apagar el sofocón
de un calentón
entre tus piernas.
Qué carrera, y tus papás
creyendo que en clase
eres la primera,
sin saber que esa niña
murió en el parque
subiendo tarde
por las escaleras.
Hipnotizando a cualquiera
al rítmico
movimiento que delatan
con donaire tus caderas.
Ninfa descarada,
Afrodita de tetas operadas,
linda degenerada,
de jugosos labios,
y tez blanca;
con poses de mujer canalla,
tan informal, putón verbenero
a la cruz o en un pedestal,
yendo siempre a lo que vas,
sin saber con quien te acuestas,
sin saber dónde te levantarás
mañana.
Provocando erecciones
a viejos y jóvenes
con tus lecciones de gaifa.
Maestra en el arte del morbo,
sacas partido de todos
echándole a la vida
mucho morro.
Belicosa y salida,
pasmando a los puritanos
que al verte se persignan,
de la mano del diablo
al que largas tu dia a dia,
soplando hasta el último
trago del minibar
de una suitte de Gran Via.
Dale discoteca y reggetón,
reina del sesenta y nueve,
y del francés,
con tal de llenar la saca
y comprarte de todo.
Putón sin corazón,
y labia para camelar
al mejor postor,
y vivir la vida así soltera,
sin novio que no te dure
tres asaltos.
Mujer disoluta, cruel, canalla,
eligiendo con quien te acuestas,
sin saber con quien mañana,
provocando erecciones
a viejos y jóvenes
con tus lecciones de gaifa.
Mucho morro, ¡pero qué mujer!.
Que morro, ver para creer.
Detrás de ti yo,
uno más o menos
en tu colección de amantes
a los que poder seducir
y después, decir que no.
Llevando la sartén
por el mango, del instinto
y el corazón,
abriendo y cerrando
la puerta:
a enamorados,
o concienciados
en tener tema
para apagar el sofocón
de un calentón
entre tus piernas.
Qué carrera, y tus papás
creyendo que en clase
eres la primera,
sin saber que esa niña
murió en el parque
subiendo tarde
por las escaleras.
Hipnotizando a cualquiera
al rítmico
movimiento que delatan
con donaire tus caderas.
Ninfa descarada,
Afrodita de tetas operadas,
linda degenerada,
de jugosos labios,
y tez blanca;
con poses de mujer canalla,
tan informal, putón verbenero
a la cruz o en un pedestal,
yendo siempre a lo que vas,
sin saber con quien te acuestas,
sin saber dónde te levantarás
mañana.
Provocando erecciones
a viejos y jóvenes
con tus lecciones de gaifa.
Maestra en el arte del morbo,
sacas partido de todos
echándole a la vida
mucho morro.
Belicosa y salida,
pasmando a los puritanos
que al verte se persignan,
de la mano del diablo
al que largas tu dia a dia,
soplando hasta el último
trago del minibar
de una suitte de Gran Via.
Dale discoteca y reggetón,
reina del sesenta y nueve,
y del francés,
con tal de llenar la saca
y comprarte de todo.
Putón sin corazón,
y labia para camelar
al mejor postor,
y vivir la vida así soltera,
sin novio que no te dure
tres asaltos.
Mujer disoluta, cruel, canalla,
eligiendo con quien te acuestas,
sin saber con quien mañana,
provocando erecciones
a viejos y jóvenes
con tus lecciones de gaifa.
Mucho morro, ¡pero qué mujer!.
Que morro, ver para creer.