Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estoy terminando de levantar los trozos,
los que dejaste de éste corazón roto,
entre los charcos salados los quiero juntar,
quisiera saber si algo de él pudiera rescatar.
Ha quedado mi corazón tan triste y confuso,
pero en tu hueco, se siente más frío el vacío,
apenas creo que por ti desafié a todo el mundo
y que no te importó para quedarte conmigo.
Aún se escucha el eco que tu adiós dejó
y el aleteo de la palomas que volaron,
no tienes idea lo vacío que todo se quedó,
no sabes cuántas cosas en mi se destrozaron.
Y voy a seguir, quizá sin mi corazón guerrero,
debo de alguna manera intentar continuar,
aunque algo me siga diciendo que te quiero,
algún día, quizá, esto yo pueda cambiar.
Aunque hoy tu amor siga siendo tormenta,
y me duela el dejarte para siempre de ver,
esta vez soy yo el que dará media vuelta,
quizá así, algún día, en mi dejará de llover
los que dejaste de éste corazón roto,
entre los charcos salados los quiero juntar,
quisiera saber si algo de él pudiera rescatar.
Ha quedado mi corazón tan triste y confuso,
pero en tu hueco, se siente más frío el vacío,
apenas creo que por ti desafié a todo el mundo
y que no te importó para quedarte conmigo.
Aún se escucha el eco que tu adiós dejó
y el aleteo de la palomas que volaron,
no tienes idea lo vacío que todo se quedó,
no sabes cuántas cosas en mi se destrozaron.
Y voy a seguir, quizá sin mi corazón guerrero,
debo de alguna manera intentar continuar,
aunque algo me siga diciendo que te quiero,
algún día, quizá, esto yo pueda cambiar.
Aunque hoy tu amor siga siendo tormenta,
y me duela el dejarte para siempre de ver,
esta vez soy yo el que dará media vuelta,
quizá así, algún día, en mi dejará de llover