Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
EN TI EL FARO DE ALEJANDRIA.
Estaba tan oscuro el tiempo y la mar,
las olas se golpeaban unas a otras,
la mitad morían en medio de un océano,
la otra mitad no sabían que era una playa.
Te dejaste vencer y hastiada se apagó tu luz,
te lloraron los remos y las barcas,
los barcos no desplegaron velas al viento,
ni el viento salió para soplar al palo mayor.
Todos los marineros se quedaron en las tabernas,
ya no corría el ron, los piratas quemaron el parche,
se hicieron vagabundos con dos ojos,
los zoo estaban llenos de loros sin hombros.
Te empezaron a escribir versos de espuma,
los cangrejos anduvieron hacia delante por ti,
los estandarte se recogieron en lágrimas,
ondearon las banderas a media hasta.
Un amanecer te mostró lo que era tu ausencia,
el horizonte no fue línea sino interrogante,
te diste cuenta de que eras tan añorada
que tu pecho se llenó del aire de los que te necesitaban.
Octava luna de Febrero que pregonó,
a los cuatro vientos y a la estrella polar,
el retorno de la luz que guiaba a los navegantes,
se rompieron las sogas de los anclas y todos embarcaron.
Decían que aquella maravilla no volvería,
que su luz de fuego se la tragó Neptuno,
pero se abrieron los cielos y el espacio
se hizo plano y con paredes para reflejar tu reflejo.
Y allí está de nuevo la gran maravilla,
si viviera Herodoto te besaría los pies,
Ulises pediría una nave y más argonautas
para navegarte y ver como le deslumbras.
Renació en ti El faro de Alejandría
se cumplieron las profecías que dicen
que las almas puras jamás se apagan,
tú eres pura y tienes una bella alma.
Jamás volverán a estar solos, ya alumbra su guía,
todos los palos despliegan sus velas,
sus telas vuelven a estar llenas de poesía,
Yo emocionado me quedo a un lado y lloro de alegría.
Estaba tan oscuro el tiempo y la mar,
las olas se golpeaban unas a otras,
la mitad morían en medio de un océano,
la otra mitad no sabían que era una playa.
Te dejaste vencer y hastiada se apagó tu luz,
te lloraron los remos y las barcas,
los barcos no desplegaron velas al viento,
ni el viento salió para soplar al palo mayor.
Todos los marineros se quedaron en las tabernas,
ya no corría el ron, los piratas quemaron el parche,
se hicieron vagabundos con dos ojos,
los zoo estaban llenos de loros sin hombros.
Te empezaron a escribir versos de espuma,
los cangrejos anduvieron hacia delante por ti,
los estandarte se recogieron en lágrimas,
ondearon las banderas a media hasta.
Un amanecer te mostró lo que era tu ausencia,
el horizonte no fue línea sino interrogante,
te diste cuenta de que eras tan añorada
que tu pecho se llenó del aire de los que te necesitaban.
Octava luna de Febrero que pregonó,
a los cuatro vientos y a la estrella polar,
el retorno de la luz que guiaba a los navegantes,
se rompieron las sogas de los anclas y todos embarcaron.
Decían que aquella maravilla no volvería,
que su luz de fuego se la tragó Neptuno,
pero se abrieron los cielos y el espacio
se hizo plano y con paredes para reflejar tu reflejo.
Y allí está de nuevo la gran maravilla,
si viviera Herodoto te besaría los pies,
Ulises pediría una nave y más argonautas
para navegarte y ver como le deslumbras.
Renació en ti El faro de Alejandría
se cumplieron las profecías que dicen
que las almas puras jamás se apagan,
tú eres pura y tienes una bella alma.
Jamás volverán a estar solos, ya alumbra su guía,
todos los palos despliegan sus velas,
sus telas vuelven a estar llenas de poesía,
Yo emocionado me quedo a un lado y lloro de alegría.
Cuaderno de Bitácora: Hoy día Siete de Febrero de 2007, a las 19,13 h en noche cerrada y lluviosa, se puede observar desde todos los puntos cardinales, la luz de El faro de Alejandría.
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::. Me alegro por tu premio. Un abrazo