Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Caminé media ciudad
en la dirección contraria,
confundí la realidad
y le erré a un par de cuadras.
Caminé y caminé
hasta entumecer mis pies
Y que el frío en mi nariz
la empezara a endurecer.
Caminé y no te encontré
ni oculta entre las sombras
que pintó el amanecer.
Un rastro en las baldosas grises
con la sangre de mi alma marqué,
para no volver a pisarlas
ni buscarte otra vez.
Caminé y caminé
Bajo un cielo de vanguardia,
nunca antes reflejado
en la retina de mi mirada.
Solo me calmé
abrazando mi almohada
y llegué a comprender
ya no me abrazan tus pestañas.
No te encuentro ni en mi voz
ni en las fotos de mis recuerdos.
No encuentro más el sol,
abrazado a este invierno.
en la dirección contraria,
confundí la realidad
y le erré a un par de cuadras.
Caminé y caminé
hasta entumecer mis pies
Y que el frío en mi nariz
la empezara a endurecer.
Caminé y no te encontré
ni oculta entre las sombras
que pintó el amanecer.
Un rastro en las baldosas grises
con la sangre de mi alma marqué,
para no volver a pisarlas
ni buscarte otra vez.
Caminé y caminé
Bajo un cielo de vanguardia,
nunca antes reflejado
en la retina de mi mirada.
Solo me calmé
abrazando mi almohada
y llegué a comprender
ya no me abrazan tus pestañas.
No te encuentro ni en mi voz
ni en las fotos de mis recuerdos.
No encuentro más el sol,
abrazado a este invierno.