marte5
Poeta fiel al portal
La vereda
La luz se cuela por las hojas un árbol
La sombra resbalando por las murallas
Desgarra la piel de todas las sombras
Cruza la calle
El ruido casi esclavo de la brisa
Y fue tiempo de la existencia
Se fue la imagen de un escueto murmullo
Y Cruje el silencio
Y el sonido del alma termina cediendo al sonido de la calle húmeda
El pensar no camina
Y las caras desteñidas
No tienen nombre
El miedo acecha en la espalda
Quiebra el instante
Derramando huellas salpicadas de negrura
Las respuestas se fueron
La agonía es el fruto de dos espacios que nunca
Han podido verse de frente
Quien más sabe de sueño
Que la vestidura del infinito
Respirando, incrustado en la mortalidad del ahora
Se desvanecen
Las manos sin cadenas
Está quebrada la duda
No se puede ver más allá
De la pared fecundada
Por la inexistencia de las almas
La vereda
Acurrucada bajo la luz de un farol
Termino por estar
Un poco más vacía
La luz se cuela por las hojas un árbol
La sombra resbalando por las murallas
Desgarra la piel de todas las sombras
Cruza la calle
El ruido casi esclavo de la brisa
Y fue tiempo de la existencia
Se fue la imagen de un escueto murmullo
Y Cruje el silencio
Y el sonido del alma termina cediendo al sonido de la calle húmeda
El pensar no camina
Y las caras desteñidas
No tienen nombre
El miedo acecha en la espalda
Quiebra el instante
Derramando huellas salpicadas de negrura
Las respuestas se fueron
La agonía es el fruto de dos espacios que nunca
Han podido verse de frente
Quien más sabe de sueño
Que la vestidura del infinito
Respirando, incrustado en la mortalidad del ahora
Se desvanecen
Las manos sin cadenas
Está quebrada la duda
No se puede ver más allá
De la pared fecundada
Por la inexistencia de las almas
La vereda
Acurrucada bajo la luz de un farol
Termino por estar
Un poco más vacía