Hoover White
Poeta adicto al portal
Déjame hurgarte suave y lentamente,
deja entrar a mi espíritu
por los sedientos poros de tu piel;
déjame poner mis manos entre tus piernas
y mi lengua inquieta sobre tu cuello,
para bajar con los espasmos de tus deseos
a coronar con mi boca tus fragantes senos.
Déjame ser un verso en tu poesía,
deja que te penetre con mi perspectiva
hasta llegar a la estrofa de tu alma
y estimular cada una de tus metáforas;
mojarme de tus rimas encantadas
hasta sentirme en éxtasis con tu métrica,
esa métrica tuya que es tan perfecta.
Deja que nuestros mundos colisionen
y se funda tu tierra con mis árboles,
tu mar con mi arena, tu río con mis piedras;
¡Ay, cariño mío! Tus historias con mis leyendas,
el aleteo de tus aves con mi cielo
y todo lo arcano que habita en nuestros planetas.
¡Déjame ser, amor, un verso en tu poesía!
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