Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
No pierda su tiempo leyendo estas cosas
que escribe su tata pa llenar silencio.
Son...vanos intentos, esperencias magras
de la vida mía, ¡con afán de versos!
Le digo por eso: a usté que le suebran
condición y cancha ¡ni se fije en ellos!
No desaire al tiempo, cultívese, mhijo,
repase esos libros que yo nunca tuve.
Aparte las nubes, asómese al cielo
de los que a la vida lihallaron la cumbre.
Verá en cuanto sube comun charco negro
ande la inorancia se lavó la mugre.
Por algo, muchacho, lo quiero estruído.
Si no, ¿qué hace el pobre contra los letráos?
¡No deben sangrarlo como a mí, estos lobos,
quen el pobre burro se andan ensañando!
Diga que, lerdiando le aprendí a mi daga,
la ese del mango pa iniciar: Sensato.
Ansí quen desquite le compré sos libros
¿y gasta en mis versos sus materias grises?
Ta demás decirle que anda mi esperanza
contando vintenes pa que usté se afirme;
a ver si consigue, como esos dotores,
que la ley se piale si mal nos aflige.
Pratique su firma pal pié de un diploma,
que pa mí ese verso no priecisa rima.
Y si ansí entuavía lo siguen punzando
estas letras chuzas de mi rebeldía,
en su noche ilustre mojará la pluma,
pa escrebir su cencia mi filosofía.
que escribe su tata pa llenar silencio.
Son...vanos intentos, esperencias magras
de la vida mía, ¡con afán de versos!
Le digo por eso: a usté que le suebran
condición y cancha ¡ni se fije en ellos!
No desaire al tiempo, cultívese, mhijo,
repase esos libros que yo nunca tuve.
Aparte las nubes, asómese al cielo
de los que a la vida lihallaron la cumbre.
Verá en cuanto sube comun charco negro
ande la inorancia se lavó la mugre.
Por algo, muchacho, lo quiero estruído.
Si no, ¿qué hace el pobre contra los letráos?
¡No deben sangrarlo como a mí, estos lobos,
quen el pobre burro se andan ensañando!
Diga que, lerdiando le aprendí a mi daga,
la ese del mango pa iniciar: Sensato.
Ansí quen desquite le compré sos libros
¿y gasta en mis versos sus materias grises?
Ta demás decirle que anda mi esperanza
contando vintenes pa que usté se afirme;
a ver si consigue, como esos dotores,
que la ley se piale si mal nos aflige.
Pratique su firma pal pié de un diploma,
que pa mí ese verso no priecisa rima.
Y si ansí entuavía lo siguen punzando
estas letras chuzas de mi rebeldía,
en su noche ilustre mojará la pluma,
pa escrebir su cencia mi filosofía.
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