Romeo Sebastian Bellini
Poeta recién llegado
Marcado trueno avanza el rayo, publicado está,
el andar del almanaque a su existencia recorrerá,
de lirios en alas desaforadas a esta esclavitud,
fragante fecunda el rocío su alma de cara o cruz,
de su suerte sin igual,
como hojas de un árbol senil, en su otoño gris,
sentía el ayer florecido por níveas en su frenesí,
pues Regina en su bella primavera concebía su luz, así...
en sentido inclemente por la meditación demente,
indulgente de un incierto mañana,
filigrana que nació pasional en el ser íntimo
demencial en su fuego, y la llama azulada.
Y el impulso del viento que empuja y encrespa,
formando la rueda de hojas secas,
capullo de loto lívido de mi poesía,
que al final se consuman en una hoguera,
estas emociones encontradas
como a su perpetua ceguera...
¡Dime sentimiento!
¿Dónde ese amor hallará mañana cuándo muera?
el andar del almanaque a su existencia recorrerá,
de lirios en alas desaforadas a esta esclavitud,
fragante fecunda el rocío su alma de cara o cruz,
de su suerte sin igual,
como hojas de un árbol senil, en su otoño gris,
sentía el ayer florecido por níveas en su frenesí,
pues Regina en su bella primavera concebía su luz, así...
en sentido inclemente por la meditación demente,
indulgente de un incierto mañana,
filigrana que nació pasional en el ser íntimo
demencial en su fuego, y la llama azulada.
Y el impulso del viento que empuja y encrespa,
formando la rueda de hojas secas,
capullo de loto lívido de mi poesía,
que al final se consuman en una hoguera,
estas emociones encontradas
como a su perpetua ceguera...
¡Dime sentimiento!
¿Dónde ese amor hallará mañana cuándo muera?
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