La morada de los cisnes blancos
Perpetua mirada, suspiros de llama candente,
Cómo cuervos negros achechando al corazón...
Inerte estatua de ángel inmortalizando a la lluvia,
Cómo a los sin rostro con sus relojes rotos...
Y tu lleno de odio sin poder cambiar su destino,
Con tus manos cogiendo la arena mojada, desterrada,
Que la desdicha del ángel negro nunca avisa...
Recuerdos que te pertuban siendo un niño,
Te preguntas pq eligió ese camino la sonrisa de la muerte...
Y tu despaldas al espejo, para no sufrir el entierro,
Para ocultar las verdades que te atormentan,
Cuándo los demás sueñan...
Dídac.
Perpetua mirada, suspiros de llama candente,
Cómo cuervos negros achechando al corazón...
Inerte estatua de ángel inmortalizando a la lluvia,
Cómo a los sin rostro con sus relojes rotos...
Y tu lleno de odio sin poder cambiar su destino,
Con tus manos cogiendo la arena mojada, desterrada,
Que la desdicha del ángel negro nunca avisa...
Recuerdos que te pertuban siendo un niño,
Te preguntas pq eligió ese camino la sonrisa de la muerte...
Y tu despaldas al espejo, para no sufrir el entierro,
Para ocultar las verdades que te atormentan,
Cuándo los demás sueñan...
Dídac.
Última edición: