Preciosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde su último adiós
ayer lo vi
estaba sentado
con su carita pálida
y triste
pasé a su lado
al verlo con sus ojitos
opacos.
Poquito a poquito
me le acerqué
le dí un besito
en sus mejillas
y sus luceros resplandecieron.
Le di otro besito
en su frente
y de pronto
se ruborizó.
Le tomé de la mano
me acerqué a su oído
y le dije con mucha dulzura
NO TEMAS
Dios está contigo
EL tiene el control
de todo lo que acontece
en tu vida.
Lo volví a ver
me sonrió
como las flores
en primavera
y me dijo adiós.
Yo solo sonreí
lo bendije y le deje en libertad.
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