Abundo de la Gracia
Poeta recién llegado
Atrapado en un debate
de fuertes pensamientos
me dedique a escribir
aquellos profundos encuentros
que afligía mi alma
desasosegada
que solo buscaba un poco de calma.
El turbio raudal
en sus agites golpeaba
como tolvanera y no menguaba
su furia avasalladora.
Fue entonces como un fanal
en el horizonte, su mirada,
que me condujo hasta la ribera
del sosiego de mi mente agobiada.
Y, al ver que ya mi alma
entraba en un estado de calma
busque la luz que me guiaba
que ya no se encontraba.
de fuertes pensamientos
me dedique a escribir
aquellos profundos encuentros
que afligía mi alma
desasosegada
que solo buscaba un poco de calma.
El turbio raudal
en sus agites golpeaba
como tolvanera y no menguaba
su furia avasalladora.
Fue entonces como un fanal
en el horizonte, su mirada,
que me condujo hasta la ribera
del sosiego de mi mente agobiada.
Y, al ver que ya mi alma
entraba en un estado de calma
busque la luz que me guiaba
que ya no se encontraba.