DERROTADO
Triste sino el del mortal
que cayendo en la derrota
su sentido se agarrota
sumergido en un fangal.
Yo, que jamás hice mal,
embadurnado de lodo
me pregunto: ¿Y es que todo
se convierte en mi enemigo?
Y hasta quien vive conmigo
me priva de su acomodo.
Cometí muchos errores
que estoy pagando con creces.
Algunas insensateces
produjeron sinsabores.
Viví momentos mejores
que los que manda el futuro.
Mi final se expresa duro
con sufrimiento y dolor,
y percibo en mi interior
un ocaso prematuro.
¿Sabré salir adelante
sin apoyo y sin ayuda?
¿Sembré tan hondo la duda
que ofendí a mi semejante?
No lo dudo ni un instante:
Moriré en la soledad
de mi oscura enfermedad
que me impide y me anquilosa
sin pretender otra cosa
que sufrir con dignidad.
--..--
Chu