• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Romance de la niña Lucinda

dulcinista

Poeta veterano en el Portal
lady_lilith%2Bpor%2BRossetti%2B(pintor%2Bprerafaelista).jpg


Debajo de aquel almendro
estaba su hija Lucinda
con el caballero Alonso
que le hacía compañía;
se encontraba ella a su lado
y con su cuerpo de niña
pegada estaba a su cuerpo
cuando la escarcha caía
en la noche de febrero
mientras la luna crecida
alumbraba a los amantes
y sus bocas que reían.
Estas palabras escribo,
estas mismas le decía
un sirviente a su señor
en una mañana fría.
Nada había de verdad
y sí mucho de mentira.
El padre, la ira en los ojos
manda que llamen a su hija
y le pide que le jure
sobre la Sagrada Biblia
que su cuerpo de doncella
no ha recibido mancilla.
La niña le dice, padre
yo te juro por mi vida
que doncella sigo siendo
y si no seré cautiva
en la torre de palacio
donde ni la luz habita.
Que lo que dices se cumpla
si esas palabras que gritas
te las ha dictado el diablo,
y tus ojos que me miran
en lo oscuro queden ciegos
y las sus cuencas vacías.
Padre, que yo no le miento,
nunca yo le mentiría
a quien en sus fuertes brazos
siendo niña me mecía.
El tiempo pasa y no para,
el otoño ya termina
y deja paso al invierno
que ennegrece las olivas
y el corazón del criado
carcomido es por la envidia
y prepara su venganza
como ave de rapiña.
Le dice, señor, le dice
ayer de nuevo una cita
tuvieron en el jardín
a la hora convenida,
cuando la reina, su madre
con usted estaba dormida,
cuando las negras tinieblas
tan solo brujas cobijan.
Señor, si la honra se pierde
toda la vida es perdida
pues para vivir con honor
la honra sí se precisa.
Dices bien responde el padre,
yo mejor no lo diría.
Señor, tan solo me mueve
la lealtad que me guía
pues lo mucho que le debo
mi persona nunca olvida.
Yo te lo sabré agradecer
con honores y justicia
y pagaré tus servicios
siempre en su justa medida
pues aunque abajo te encuentres
yo te subiré hasta arriba
y te daré cien ducados
y unas tierras en Sevilla.
Ya está el deseo cumplido,
ya la desconfianza anida
en el corazón del padre
que su caballo ya ensilla
y en busca de Don Alonso
toma el camino de arriba,
el que cruza por los bosques
donde las serpientes silban.
En su castillo lo encuentra
y allí mismo lo acuchilla
y le arranca el corazón
y se lo lleva a la niña
y le dice esto que traigo
para ti niña querida
es la vida de tu amante
que ya no verás con vida.
Seis días penando anduvo
y murió al séptimo día
y al caer al suelo muerta
al momento resucita
y dice ya se cumplió
lo que quería la insidia
de quien buscaba mi muerte
y de aquel que me quería.
Padre querido, qué poca
confianza me tenías
y qué poderosas lenguas
mi vida, padre, marchitan.
Vuelve la muerte a su rostro,
queda su cuerpo sin vida
y escucha una voz el rey
que le dice: Ya camina
su alma blanca de pureza
junto a la virgen divina,
los ángeles la rodean
y dentro de su alma miran
y encuentran solo palomas
de blancura cristalina.
La blanca verdad perece
ante la negra mentira
pero la maldad se paga
como se pierde la vida
y el criado pronto se ve
en manos de la justicia
de la que se sirve el padre
y la afilada cuchilla
de la segur del verdugo
que la cabeza le quita
para ponerla sangrando
en la punta de una pica.
Ya termino, que se queda
mi tintero ya sin tinta,
ya la tarde de febrero
a la noche se encamina.
Adiós señores, guardaos
del rencor y la perfidia.

Eladio Parreño Elías

12-Septiembre-2013

 
Última edición:
lady_lilith%2Bpor%2BRossetti%2B(pintor%2Bprerafaelista).jpg


Debajo de aquel almendro
estaba su hija Lucinda
con el caballero Alonso
que le hacía compañía;
se encontraba ella a su lado
y con su cuerpo de niña
pegada estaba a su cuerpo
cuando la escarcha caía
en la noche de febrero
mientras la luna crecida
alumbraba a los amantes
y sus bocas que reían.
Estas palabras escribo,
estas mismas le decía
un sirviente a su señor
en una mañana fría.
Nada había de verdad
y sí mucho de mentira.
El padre, la ira en los ojos
manda que llamen a su hija
y le pide que le jure
sobre la Sagrada Biblia
que su cuerpo de doncella
no ha recibido mancilla.
La niña le dice, padre
yo te juro por mi vida
que doncella sigo siendo
y si no seré cautiva
en la torre de palacio
donde ni la luz habita.
Que lo que dices se cumpla
si esas palabras que gritas
te las ha dictado el diablo,
y tus ojos que me miran
en lo oscuro queden ciegos
y las sus cuencas vacías.
Padre, que yo no le miento,
nunca yo le mentiría
a quien en sus fuertes brazos
siendo niña me mecía.
El tiempo pasa y no para,
el otoño ya termina
y deja paso al invierno
que ennegrece las olivas
y el corazón del criado
carcomido es por la envidia
y prepara su venganza
como ave de rapiña.
Le dice, señor, le dice
ayer de nuevo una cita
tuvieron en el jardín
a la hora convenida,
cuando su madre la reina
con usted estaba dormida,
cuando las negras tinieblas
tan solo brujas cobijan.
Señor, si la honra se pierde
toda la vida es perdida
pues para vivir con honor
la honra sí se precisa.
Dices bien responde el padre,
yo mejor no lo diría.
Señor, tan solo me mueve
la lealtad que me guía
pues lo mucho que le debo
mi persona nunca olvida.
Yo te lo sabré agradecer
con honores y justicia
y pagaré tus servicios
siempre en su justa medida
pues aunque abajo te encuentres
yo te subiré hasta arriba
y te daré cien ducados
y unas tierras en Sevilla.
Ya está el deseo cumplido,
ya la desconfianza anida
en el corazón del padre
que su caballo ya ensilla
y en busca de Don Alonso
toma el camino de arriba,
el que cruza por los bosques
donde las serpientes silban.
En su castillo lo encuentra
y allí mismo lo acuchilla
y le arranca el corazón
y se lo lleva a la niña
y le dice esto que traigo
para ti niña querida
es la vida de tu amante
que ya no verás con vida.
Seis días penando anduvo
y murió al séptimo día
y al caer al suelo muerta
al momento resucita
y dice ya se cumplió
lo que quería la insidia
de quien buscaba mi muerte
y de aquel que me quería.
Padre querido, qué poca
confianza me tenías
y qué poderosas lenguas
mi vida, padre, marchitan.
Vuelve la muerte a su rostro,
queda su cuerpo sin vida
y escucha una voz el rey
que le dice: Ya camina
su alma blanca de pureza
junto a la virgen divina,
los ángeles la rodean
y dentro de su alma miran
y encuentran solo palomas
de blancura cristalina.
La blanca verdad perece
ante la negra mentira
pero la maldad se paga
como se pierde la vida
y el criado pronto se ve
en manos de la justicia
de la que se sirve el padre
y la afilada cuchilla
de la segur del verdugo
que la cabeza le quita
para ponerla sangrando
en la punta de una pica.
Ya termino, que se queda
mi tintero ya sin tinta,
ya la tarde de febrero
a la noche se encamina.
Adiós señores, guardaos
del rencor y la perfidia.

Eladio Parreño Elías

12-Septiembre-2013




Es muy bello tu romance y la historia muy triste.
Hay personas que solo piensan en su beneficio
y causan mal a inocentes. Me gusto leerte.
Saludos cordiales.
 
Última edición:
Hola señor lindo, bastante extenso tan bello romance, es broma jejej pero aunque doloroso es precioso y siempre con una temática en el fondo donde nos deja que reflexionar.Muy bello:::hug:::
 
Última edición por un moderador:
Vuestro relato es muy intenso, triste y fuerte, plasmado excepcional y armónicamente con una fluidez maravillosa dejando en su final el magnífico por el que todos nosotros nos deberíamos regir. Hermosisimo poema poeta Dulcinista, saludos para usted
 
Maravilloso romance, estimado amigo Eladio. No cabe duda que sabes escribir, magistralmente, romances a la usanza medieval y renacentista. En verdad ha sido un gran placer disfrutar estas letras tuyas. Un abrazo fraternal, poeta.
 
ufaaa eladio al fnal se mueren todos:mad:vos siempre matando gente jajaja
tanto leer tanto leer para que se mueran? que feo eso eladio que feo me gustan mas tus eroticos :::lengua1:::
 
¡Madre mía! ¡Qué pedazo de romance! (O mejor dicho, qué romance tan completísimo, nada de pedazos) Merecería pasar a los anales de la historia del romance, tipo medievo total... Si hasta me ha dado pena la pobre virginal niña e incluso el desalmado de su padre, que no tenía perdón lo mirases como lo mirases... Bueno, bueno, vaya historia.
Te felicito.
Un abrazo.
 
Eladio este poema que tiene el matiz del medievo, te ha quedado tan real es tan cierto que entonces se vivían amores bajo estas premisas, que te doy un 10, por el
magnífico logro, abarca una gran variedad tu pluma, que desconocía.
Un abrazo y a ver si puedo dejar reputación. Pili
 
Última edición por un moderador:
Monumental poema! ... me gusto el tema, la reparticion de personajes, el desenlace y la moraleja. Cinco estrellas para ti que es lo mas que me permiten dar ...jijiji .... un calido abrazo amigo ...
 
lady_lilith%2Bpor%2BRossetti%2B(pintor%2Bprerafaelista).jpg


Debajo de aquel almendro
estaba su hija Lucinda
con el caballero Alonso
que le hacía compañía;
se encontraba ella a su lado
y con su cuerpo de niña
pegada estaba a su cuerpo
cuando la escarcha caía
en la noche de febrero
mientras la luna crecida
alumbraba a los amantes
y sus bocas que reían.
Estas palabras escribo,
estas mismas le decía
un sirviente a su señor
en una mañana fría.
Nada había de verdad
y sí mucho de mentira.
El padre, la ira en los ojos
manda que llamen a su hija
y le pide que le jure
sobre la Sagrada Biblia
que su cuerpo de doncella
no ha recibido mancilla.
La niña le dice, padre
yo te juro por mi vida
que doncella sigo siendo
y si no seré cautiva
en la torre de palacio
donde ni la luz habita.
Que lo que dices se cumpla
si esas palabras que gritas
te las ha dictado el diablo,
y tus ojos que me miran
en lo oscuro queden ciegos
y las sus cuencas vacías.
Padre, que yo no le miento,
nunca yo le mentiría
a quien en sus fuertes brazos
siendo niña me mecía.
El tiempo pasa y no para,
el otoño ya termina
y deja paso al invierno
que ennegrece las olivas
y el corazón del criado
carcomido es por la envidia
y prepara su venganza
como ave de rapiña.
Le dice, señor, le dice
ayer de nuevo una cita
tuvieron en el jardín
a la hora convenida,
cuando la reina, su madre
con usted estaba dormida,
cuando las negras tinieblas
tan solo brujas cobijan.
Señor, si la honra se pierde
toda la vida es perdida
pues para vivir con honor
la honra sí se precisa.
Dices bien responde el padre,
yo mejor no lo diría.
Señor, tan solo me mueve
la lealtad que me guía
pues lo mucho que le debo
mi persona nunca olvida.
Yo te lo sabré agradecer
con honores y justicia
y pagaré tus servicios
siempre en su justa medida
pues aunque abajo te encuentres
yo te subiré hasta arriba
y te daré cien ducados
y unas tierras en Sevilla.
Ya está el deseo cumplido,
ya la desconfianza anida
en el corazón del padre
que su caballo ya ensilla
y en busca de Don Alonso
toma el camino de arriba,
el que cruza por los bosques
donde las serpientes silban.
En su castillo lo encuentra
y allí mismo lo acuchilla
y le arranca el corazón
y se lo lleva a la niña
y le dice esto que traigo
para ti niña querida
es la vida de tu amante
que ya no verás con vida.
Seis días penando anduvo
y murió al séptimo día
y al caer al suelo muerta
al momento resucita
y dice ya se cumplió
lo que quería la insidia
de quien buscaba mi muerte
y de aquel que me quería.
Padre querido, qué poca
confianza me tenías
y qué poderosas lenguas
mi vida, padre, marchitan.
Vuelve la muerte a su rostro,
queda su cuerpo sin vida
y escucha una voz el rey
que le dice: Ya camina
su alma blanca de pureza
junto a la virgen divina,
los ángeles la rodean
y dentro de su alma miran
y encuentran solo palomas
de blancura cristalina.
La blanca verdad perece
ante la negra mentira
pero la maldad se paga
como se pierde la vida
y el criado pronto se ve
en manos de la justicia
de la que se sirve el padre
y la afilada cuchilla
de la segur del verdugo
que la cabeza le quita
para ponerla sangrando
en la punta de una pica.
Ya termino, que se queda
mi tintero ya sin tinta,
ya la tarde de febrero
a la noche se encamina.
Adiós señores, guardaos
del rencor y la perfidia.

Eladio Parreño Elías

12-Septiembre-2013


Grandioso poema, delicado y sugerente, abrazos
 
Grandioso poema, delicado y sugerente, abrazos
Ayyy Eladio, qué final más trágico, pobres amantes que tuvieron que sufrir los infundios de la codicia y de la envidia, aparte de la desconfianza de un padre que cree en todo lo que le dicen antes que en su propia hija... Por desgracia estas cosas suceden en todos los ámbitos y lo mejor siempre es hablar claro y alto, más vale una vez colorada que ciento amarilla jejeje. Ayyy mi dulce y querido Eladio, me encanta cómo escribes, ver cómo se desborda tu imaginación e ingenio, eres genial amigo. Besazos a mogollón, estrellas a porrillo y repu merecida ,a la maquinilla por mucho que la quieras la mando a la porra...
 
Eladio que historia, un relato tan trágico como triste el que compartes y que dentro del trama que tiene esta historia dejas como siempre una reflexión y una temática que existe en realidad en muchas partes. Todo se paga en esta vida
y la maldad existe y es veneno puro de las malas lenguas que pueden causar grandes desgracias causadas por las mentiras.
Es grato leerte como sirmpre amigo con ese towue personal que llevan tus letras, saludos de tu amiga Alma Soňadora. Bonito inicio de semana
 
Hermosa historia cuentas en este romance poético. Es una gran obra Eladio. Un fuerte abrazo.
 
Un poema, que es una de tus joyas llenas de ingenio, bañadas con la magia de tu pluma, admirable trabajo, nadie como tú, para envolvernos en historias humanas... además de todo tu poema es lúdico, pues enseña una gran lección.

Te mando un gran abrazo querido Eladio!!!
 


Que decir ante tal presentación
donde el final sacude
los cimientos y estruja el corazón

inigualable como siempre
eres todo un escritor.

estrellas y reputación
no menos que eso mereces.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba