luisamc
Poeta fiel al portal
Jayanca,
Pueblo sosiego.
En tu aire,
se detiene el tiempo.
De tu tierra nace la vid.
Eres la tierra del vino,
y el Trujillo chiquito
de la fraternidad.
Te fundaron
La casta de Naylamp.
El pájaro que voló al cielo.
Jotoro cuida tus valles.
Las cruces tus calles.
Naciste como Sayanca
Te españolizó Pizarro.
En tu suelo,
cantaban los niños,
cuando prendían la luz,
a las seis.
Y a las doce nacían las parejas,
bajo las sombras,
los amores secretos.
Los niños se sentaban
en el parque a ver televisión,
mientras otros,
jugaban a las escondidas.
Refugiándose en los chopes,
de los jardines.
Jayanca, lenta, solitaria, hospitalaria.
Jayanca, tus calles llenas de historias,
de personajes, de vida,
de recuerdos.
Que jayancano,
No alquilado revistas,
no ha comprado donde gibo,
una golosina o un diario.
Oh ha tomado una lúcuma,
del tío maluco,
no ha comido las cocadas de doña alejita,
o el migadito de la Hilda,
o una causa donde la tía lía,
los domingos.
Asentada con una chichita de picado,
o de la parrita.
Quien no ha comido en el arbolito,
o una carne seca en el escorpión.
Quien no ha festejado,
los triunfos del agropecuario,
quien no siente orgullo,
de su banda de músicos.
De su 218,
de su 10125.
Hoy Carmelo Feliz Medrano.
Jayanca, moderna,
nueva.
Tu gastronomía,
es tu futuro.
En tus huacas,
esta el turismo escondido.
En las Pirkas,
el esparcimiento y el recreo.
En tus tierras,
ha entrado el liberalismo económico,
la agro exportación.
Ha desaparecido tu viña,
en tu represa ya no hay lifes,
ni , toros bravos.
Ahora juegan gallos,
y futbol en tu estadio.
En tu parque ya no juegan los niños
y tú mercado está lejos.
Tus calles se llenan de moto taxis.
y ya no se ensucian los calzados,
para enterrar a sus muertos.
El polvo lo remplazo el cemento.
Aún quedan tus mangos,
que tu gente, los comen,
sentados en las puertas de sus casas,
viendo quienes pasan,
para saludarlos.
Todavía hacen conserva con tus ciruelas,
con tu mameyes.
Tus tierras lloran por agua,
sigues triste y lenta.
Aun ser profesional,
es un gran sacrificio.
Aun no llega el desarrollo,
ya no eres lo mejor de Lambayeque.
Sigues siendo mi pueblo sosiego,
en , que el foráneo se refugia.
Pueblo sosiego.
En tu aire,
se detiene el tiempo.
De tu tierra nace la vid.
Eres la tierra del vino,
y el Trujillo chiquito
de la fraternidad.
Te fundaron
La casta de Naylamp.
El pájaro que voló al cielo.
Jotoro cuida tus valles.
Las cruces tus calles.
Naciste como Sayanca
Te españolizó Pizarro.
En tu suelo,
cantaban los niños,
cuando prendían la luz,
a las seis.
Y a las doce nacían las parejas,
bajo las sombras,
los amores secretos.
Los niños se sentaban
en el parque a ver televisión,
mientras otros,
jugaban a las escondidas.
Refugiándose en los chopes,
de los jardines.
Jayanca, lenta, solitaria, hospitalaria.
Jayanca, tus calles llenas de historias,
de personajes, de vida,
de recuerdos.
Que jayancano,
No alquilado revistas,
no ha comprado donde gibo,
una golosina o un diario.
Oh ha tomado una lúcuma,
del tío maluco,
no ha comido las cocadas de doña alejita,
o el migadito de la Hilda,
o una causa donde la tía lía,
los domingos.
Asentada con una chichita de picado,
o de la parrita.
Quien no ha comido en el arbolito,
o una carne seca en el escorpión.
Quien no ha festejado,
los triunfos del agropecuario,
quien no siente orgullo,
de su banda de músicos.
De su 218,
de su 10125.
Hoy Carmelo Feliz Medrano.
Jayanca, moderna,
nueva.
Tu gastronomía,
es tu futuro.
En tus huacas,
esta el turismo escondido.
En las Pirkas,
el esparcimiento y el recreo.
En tus tierras,
ha entrado el liberalismo económico,
la agro exportación.
Ha desaparecido tu viña,
en tu represa ya no hay lifes,
ni , toros bravos.
Ahora juegan gallos,
y futbol en tu estadio.
En tu parque ya no juegan los niños
y tú mercado está lejos.
Tus calles se llenan de moto taxis.
y ya no se ensucian los calzados,
para enterrar a sus muertos.
El polvo lo remplazo el cemento.
Aún quedan tus mangos,
que tu gente, los comen,
sentados en las puertas de sus casas,
viendo quienes pasan,
para saludarlos.
Todavía hacen conserva con tus ciruelas,
con tu mameyes.
Tus tierras lloran por agua,
sigues triste y lenta.
Aun ser profesional,
es un gran sacrificio.
Aun no llega el desarrollo,
ya no eres lo mejor de Lambayeque.
Sigues siendo mi pueblo sosiego,
en , que el foráneo se refugia.
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