Old Soul
Poeta adicto al portal
Reina sin reino
que a tus pies
tienes el mundo entero,
quería que supieses
que bajo mi casa
hay un picadero,
por si lo quieres visitar,
yo te lo enseño,
no hay problema,
sin más,
dime cuándo quieres
que te pase a buscar
y te lo muestro
en su profundidad
y bien adentro.
Reina sin reino
que a tus pies
tienes el mundo entero,
quiero que sepas
que bajo mi casa
hay un picadero,
es humilde,
poca cosa,
pero lo cuido con esmero,
y para ti sería perfecto,
te divertirías, sin duda,
pues en su cama
escondo mis deseos,
esos que me dan bajo la luna.
Aunque para serte sincero,
al recordarte,
me dan en cualquier parte
y en cualquier momento,
así que tanto da que sea
de día o de noche,
esté mar afuera
o tierra adentro.
Mas, reina sin reino
que a tus pies
tienes el mundo entero,
quiero que sepas
sobre mi picadero,
es pequeño, poca cosa,
pero preñadito de anhelos.
Que si tú no quisieses
o no pudieses
venir a conocerlo,
al menos,
hazme el favor
de mandarme a la de tu espejo
para imaginármela yo
reina sin reino,
de esas,
como tú,
de esas que,
sin saberlo,
tienen a sus pies
el mundo entero.
que a tus pies
tienes el mundo entero,
quería que supieses
que bajo mi casa
hay un picadero,
por si lo quieres visitar,
yo te lo enseño,
no hay problema,
sin más,
dime cuándo quieres
que te pase a buscar
y te lo muestro
en su profundidad
y bien adentro.
Reina sin reino
que a tus pies
tienes el mundo entero,
quiero que sepas
que bajo mi casa
hay un picadero,
es humilde,
poca cosa,
pero lo cuido con esmero,
y para ti sería perfecto,
te divertirías, sin duda,
pues en su cama
escondo mis deseos,
esos que me dan bajo la luna.
Aunque para serte sincero,
al recordarte,
me dan en cualquier parte
y en cualquier momento,
así que tanto da que sea
de día o de noche,
esté mar afuera
o tierra adentro.
Mas, reina sin reino
que a tus pies
tienes el mundo entero,
quiero que sepas
sobre mi picadero,
es pequeño, poca cosa,
pero preñadito de anhelos.
Que si tú no quisieses
o no pudieses
venir a conocerlo,
al menos,
hazme el favor
de mandarme a la de tu espejo
para imaginármela yo
reina sin reino,
de esas,
como tú,
de esas que,
sin saberlo,
tienen a sus pies
el mundo entero.