Bajo el cielo azul que nos cubre
cerca de la piel,
el constructor de sensaciones
baila multiplicándose a si mismo.
Sucesiones de abrazos
como besando un reflejo
mientas el hada
olvida su varita deliberadamente.
En el segundo detenido
entre los corazones
la magia libera su granito más pequeño
todos los ojos nublados de inocencia
al fin se cierran al mismo tiempo.
En las orillas de nuestros mundos,
la barca regresa al puerto
de donde nunca zarpó.
Es este el lugar que escogimos
y en él, vamos alcanzando
la velocidad del amor
aun sin el movimiento.
cerca de la piel,
el constructor de sensaciones
baila multiplicándose a si mismo.
Sucesiones de abrazos
como besando un reflejo
mientas el hada
olvida su varita deliberadamente.
En el segundo detenido
entre los corazones
la magia libera su granito más pequeño
todos los ojos nublados de inocencia
al fin se cierran al mismo tiempo.
En las orillas de nuestros mundos,
la barca regresa al puerto
de donde nunca zarpó.
Es este el lugar que escogimos
y en él, vamos alcanzando
la velocidad del amor
aun sin el movimiento.