LuKaS
L'enfant terrible
Aquella flaquita
como novia de pastel,
de lacio cabello
y sonrisa bonita;
aquella rubia ingenua
con ingenio de diosa,
que pasa dibujando,
mostachos a los billetes;
con tristeza impaciente
siempre puede sonreír.
El mundo es suyo
- se ve tan tranquila-
Te extraño rubiecita,
quería que supieras,
los abrazos vuelan,
y tomo uno para ti.
Feliz de escribir,
sin miedo a perderte;
he tomado tu esencia
en medio de un latido.
Y dispuesto a vivir
decidido a no verte,
serán, ojos tan tristes,
felices de haber llorado
solo una vez en la vida
porque fue por la felicidad
del haberte encontrado.
Rubia, rubia, rubia,
volví tus lágrimas mías,
yo no les temía, no,
solo quise hacerme daño,
porque me estaba lastimando
que te lastimaran a ti.
Poemas que van sin pena,
líneas que no llevan pañuelo,
solo recuerdan a tu cabello,
que dejaba, en el revuelo,
en tantos ojos al pasar
y en un solo movimiento
te podía enamorar.
Esto es algo improvisado
¿volverás?
porque ,rubia, te extraño.
No, no. No tengo derecho.
No estoy pidiendo nada.
Por favor, solo mirá el cielo,
a ver si el abrazo se deja abrazar;
a ver si los lazos se dejan enlazar
y gritá por mí, gritá de felicidad,
porque aprendí a reír y no llorar.
En el mundo vacío, oscuro,
sucio,
escaso,
tosco,
frío,
azul y gris,
mojado,
imperfecto,
sombrío
y en construcción...
tus trazos de oro y brío,
cambiaron el lugar.
Extraño a la rubia,
pero no la extraño en verdad.
Es difícil de olvidar
e imposible separarse de ella.
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