Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Nocturna soñadora
A veces me visitas, nocturna soñadora,
compartiendo conmigo lo triste que te invade.
A mi alma solitaria le dices tus secretos,
con trozos de tu vida me relatas tu historia.
Si supiera tu nombre tal vez comprendería
el porque de ser yo quien escuche tus penas,
para poderte hablar y repetir tu nombre
y esos claros momentos tu alma los entienda.
Y no cantas ni ríes, tu tristeza es inmensa,
como inmenso ha de ser tu llanto reprimido;
luego te vas, te alejas, hacia un mundo lejano,
pues no vives el plano del mundo de los vivos.
No te tocan mis manos, ni tu aliento respiro,
no sientes cuando te hablo, o contigo me encuentro,
y en tus labios mi beso, soplo de un breve viento
no tiene consistencia... como todo lo nuestro.
Aunque me tengas cerca, nunca sabrás que existo;
y aunque cerca te tenga, nunca sabré si existes,
mas quiero agradecerte por tus nocturnas horas
las mismas que las paso disfrutando contigo.
...Mi triste soñadora, ¡sueña solo conmigo!
A veces me visitas, nocturna soñadora,
compartiendo conmigo lo triste que te invade.
A mi alma solitaria le dices tus secretos,
con trozos de tu vida me relatas tu historia.
Si supiera tu nombre tal vez comprendería
el porque de ser yo quien escuche tus penas,
para poderte hablar y repetir tu nombre
y esos claros momentos tu alma los entienda.
Y no cantas ni ríes, tu tristeza es inmensa,
como inmenso ha de ser tu llanto reprimido;
luego te vas, te alejas, hacia un mundo lejano,
pues no vives el plano del mundo de los vivos.
No te tocan mis manos, ni tu aliento respiro,
no sientes cuando te hablo, o contigo me encuentro,
y en tus labios mi beso, soplo de un breve viento
no tiene consistencia... como todo lo nuestro.
Aunque me tengas cerca, nunca sabrás que existo;
y aunque cerca te tenga, nunca sabré si existes,
mas quiero agradecerte por tus nocturnas horas
las mismas que las paso disfrutando contigo.
...Mi triste soñadora, ¡sueña solo conmigo!