Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te he visto arrebañar
mi sombra,
con tu vestido indiferente
que por más que yo me asiente
en un nudo de sopor,
grita mi alma en silencio,
sus maderas y sus hierros
estos huesos que se clavan,
en mi pobre corazón.
Grita mi alma,
sufre mi pena,
que en total y vil condena
con bisbiseo se tragó,
en su saliva todos los sueños
y tantas palabras
nombrando al amor.
Y hoy que se esfuma un triste
encuentro,
en la moneda de fortuna
que un mendigo olvidó,
ya no te intento, eso lo juro
y se quiebre el conjuro
que tu hechizo en mi dejo.
Dulce cintura, boca de luna,
una figura que mis sueños
destrozo,
alza tus alas en tu melena
carga perfume, pinta tus labios
busca caminos para tu fango
compra otra historia para otro ciego,
yo con mi tango
bailo de nuevo, pues
en bandoneón y whisky puro
el olvido hoy me encontró.
Última edición: