abcd
Poeta adicto al portal
Me acostumbro a esto de ser melancólico,
con la persiana en cinco o seis halos de luz,
las sábanas sucias de mi cariño,
y la pared dormida entre el mundo y mi cuerpo,
ancho, cansado, humano.
Me acostumbro a levantarme y escribir,
a retorcer miserias como si un pañuelo asfixiase mis anhelos.
Me acostumbro a herir un ápice de susceptibilidad,
a ser un poco de ciencia, un poco de arte, un poco de nada.
Ella, porque siempre una ella nos pega patadas en la sien,
se está transformando en una máquina de curvas para el espejo,
que es como decir que ella esta conmigo,
es una especie de pronombre sensitivo.
Yo mientras, solo pienso en mi,
en el perro que deja huesos bajo la cama,
en esto narcótico y enfermo que es volver a casa
y no tener llaves y preguntar por un celular,
es verdad que amas a otro.
Ah, esto de la melancolía es lanzar monedas con dos cruces.
Me acostumbro a esto de andar enamorado del frío,
a no usar medias por sentirme vacío,
a tener el pelo mojado y esperar con fe un viento en el resto de la piel.
Me acostumbro a que todo termine antes de empezar,
como ver una película para ciegos, sin orgullo, sin prejuicio.
Me acostumbro, y a veces quisiera decir cosas como:
"tomaría un cuchillo y me quitaría la vida, estúpido harakiri,
o diría que tus besos se tatuaron en mi alma y eso me hace infeliz,
o bien podría escribir que mi corazón es una rosa marchita"
Que idiota es quien muere, quien ama, quien se entristece por otro ser
La melancolía es siempre una obligación estimulante.
Me acostumbro a tener más años que esperanzas,
a dormir como una gárgola que añora volar.
Porque todo esta escrito para borrarse con la distancia,
y es mentir, saludar a la melancolía y no querer huir.
Adoremos la contradicción, seamos mas siendo menos.
con la persiana en cinco o seis halos de luz,
las sábanas sucias de mi cariño,
y la pared dormida entre el mundo y mi cuerpo,
ancho, cansado, humano.
Me acostumbro a levantarme y escribir,
a retorcer miserias como si un pañuelo asfixiase mis anhelos.
Me acostumbro a herir un ápice de susceptibilidad,
a ser un poco de ciencia, un poco de arte, un poco de nada.
Ella, porque siempre una ella nos pega patadas en la sien,
se está transformando en una máquina de curvas para el espejo,
que es como decir que ella esta conmigo,
es una especie de pronombre sensitivo.
Yo mientras, solo pienso en mi,
en el perro que deja huesos bajo la cama,
en esto narcótico y enfermo que es volver a casa
y no tener llaves y preguntar por un celular,
es verdad que amas a otro.
Ah, esto de la melancolía es lanzar monedas con dos cruces.
Me acostumbro a esto de andar enamorado del frío,
a no usar medias por sentirme vacío,
a tener el pelo mojado y esperar con fe un viento en el resto de la piel.
Me acostumbro a que todo termine antes de empezar,
como ver una película para ciegos, sin orgullo, sin prejuicio.
Me acostumbro, y a veces quisiera decir cosas como:
"tomaría un cuchillo y me quitaría la vida, estúpido harakiri,
o diría que tus besos se tatuaron en mi alma y eso me hace infeliz,
o bien podría escribir que mi corazón es una rosa marchita"
Que idiota es quien muere, quien ama, quien se entristece por otro ser
La melancolía es siempre una obligación estimulante.
Me acostumbro a tener más años que esperanzas,
a dormir como una gárgola que añora volar.
Porque todo esta escrito para borrarse con la distancia,
y es mentir, saludar a la melancolía y no querer huir.
Adoremos la contradicción, seamos mas siendo menos.