Todo va bien.
Ya desayuné, leí el periódico y sonreí a los demás.
Ya tomé mis antidepresivos, ya jugué con mi sobrino,
ya lloré, escribí algo y ya alimenté al gato.
Durante la tarde vi una película, almorcé, hablé solo,
fui a la pulpería, hablé con ella sin estar ella,
y también miré al vacío por varios minutos
¿o quizá fueron horas?
Es hora de la cena, después enviar mensajes por Whatsapp,
emborracharse, revisar la cuenta de Facebook, golpearse,
salir a correr, cagar, sentirse culpable, rezar,
ver porno y cepillar los dientes.
A la medianoche es hora de quedarse en silencio,
de pensar, de agonizar y de soñar algo,
pronto será hora de vivir una vez más.
Ya desayuné, leí el periódico y sonreí a los demás.
Ya tomé mis antidepresivos, ya jugué con mi sobrino,
ya lloré, escribí algo y ya alimenté al gato.
Durante la tarde vi una película, almorcé, hablé solo,
fui a la pulpería, hablé con ella sin estar ella,
y también miré al vacío por varios minutos
¿o quizá fueron horas?
Es hora de la cena, después enviar mensajes por Whatsapp,
emborracharse, revisar la cuenta de Facebook, golpearse,
salir a correr, cagar, sentirse culpable, rezar,
ver porno y cepillar los dientes.
A la medianoche es hora de quedarse en silencio,
de pensar, de agonizar y de soñar algo,
pronto será hora de vivir una vez más.