horacio caraballo
Poeta recién llegado
Nada en la vida es permanente,
hasta el amor se escapa de las manos.
Como la vida que es tan solo un soplo,
tampoco son eternos los veranos.
Ningún adios puede llegar a ser para siempre,
si nos veremos a la vuelta de la esquina.
La rosa que hoy fragante florece,
mañana hasta pierde sus espinas.
El sol que hoy furioso reluce,
después se oculta tras una nube.
Y la lluvia que cae furibunda,
mas tarde, en humedas gotas al cielo sube.
Casi nada es como parece ser
y del amor al odio hay un solo paso.
Es mejor dejar caricias perdidas
que no poder dar un solo abrazo.
Las cosas efímeras son una constante
en la vorágine del diario vivir.
Ponle paños fríos a los desplantes
y deja que el destino te ayude a sentir.
Magnifica todo lo que tengas
por mas poco que ello sea.
Deja que el mundo te sienta
y espera a que Dios te vea.-
hasta el amor se escapa de las manos.
Como la vida que es tan solo un soplo,
tampoco son eternos los veranos.
Ningún adios puede llegar a ser para siempre,
si nos veremos a la vuelta de la esquina.
La rosa que hoy fragante florece,
mañana hasta pierde sus espinas.
El sol que hoy furioso reluce,
después se oculta tras una nube.
Y la lluvia que cae furibunda,
mas tarde, en humedas gotas al cielo sube.
Casi nada es como parece ser
y del amor al odio hay un solo paso.
Es mejor dejar caricias perdidas
que no poder dar un solo abrazo.
Las cosas efímeras son una constante
en la vorágine del diario vivir.
Ponle paños fríos a los desplantes
y deja que el destino te ayude a sentir.
Magnifica todo lo que tengas
por mas poco que ello sea.
Deja que el mundo te sienta
y espera a que Dios te vea.-