tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin remedio vuela el arte de una vida impávida y violenta, se dirige hacia un lugar siniestro, sabe cotejar caricias lejanas, hambriento, asimila la añoranza
se estremece sin embargo con los decibeles que toma con pasión, parametrizando lo social y lo estrictamente casual.
Debela la incontinencia de sus pares, extrae desde su obra.
La cara de la noche, le muestra la furia hostil del relajo.
La indiferencia de las gentes.
La paz sin la muerte.
Duende de Mente
Y las caricias.
Son balas.
Y la sal.
Dios.
Debela la incontinencia de sus pares, extrae desde su obra.
La cara de la noche, le muestra la furia hostil del relajo.
La indiferencia de las gentes.
La paz sin la muerte.
Duende de Mente
Y las caricias.
Son balas.
Y la sal.
Dios.