lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Palpaste el eco insonoro
diluido en el ocaso,
una voz que te hablaba
lejana, anclada en el tiempo,
vibró dentro de ti...
Rasgando tus vestiduras,
acudiste a su llamada,
vencida, indeleble,
mas sosegada en el alma.
No encontraste el horizonte,
ni la voz que te nombraba
solo el pálpito adormecido
de una vida que se apaga.
Última edición: