Évano
Libre, sin dioses.
Fórmese el Universo, dijo Dios,
y las almas poetas lo crearon.
Dijo luego a este mundo que emergiera
y una empresa lo sacó y secó de las aguas
y lo construyó.
Más tarde dijo: Hágase y cóbrese la luz,
y una multinacional la cobra,
aunque no la hizo.
Dios dijo luego: ¡Crece del barro, hombre!
Y los países lo moldearon
para encajarlo a una máquina.
Y Dios, aturdido y pensativo, sudando,
exclamó casi cabreado:
¡Sal de la costilla de una vez,
mujer! Y todo se jodió.
Entró la fuerza de la oscuridad,
de lo inexplicable,
de lo incontrolable
y se dio media vuelta Dios
y dijo:
Ahí os dejo a esto,
ella será mi mano diabólica,
mi mano angelical,
mi juez
y vuestra perdición,
y la mía.
Apañados os dejo,
apañados estáis,
apañado me voy.
¡Menudo laberinto he formado!
y las almas poetas lo crearon.
Dijo luego a este mundo que emergiera
y una empresa lo sacó y secó de las aguas
y lo construyó.
Más tarde dijo: Hágase y cóbrese la luz,
y una multinacional la cobra,
aunque no la hizo.
Dios dijo luego: ¡Crece del barro, hombre!
Y los países lo moldearon
para encajarlo a una máquina.
Y Dios, aturdido y pensativo, sudando,
exclamó casi cabreado:
¡Sal de la costilla de una vez,
mujer! Y todo se jodió.
Entró la fuerza de la oscuridad,
de lo inexplicable,
de lo incontrolable
y se dio media vuelta Dios
y dijo:
Ahí os dejo a esto,
ella será mi mano diabólica,
mi mano angelical,
mi juez
y vuestra perdición,
y la mía.
Apañados os dejo,
apañados estáis,
apañado me voy.
¡Menudo laberinto he formado!