Almudena
Poeta que considera el portal su segunda casa
La luna
en su danza
viste de blanco
el suave armiño
de tu cuerpo.
Bajo el mío,
en abierto
Interrogante
se entregan
tus labios.
Suavemente
se estremecen
suplicantes.
Al roce
de un
inquisitivo reclamo
se consume
el hálito
en un suspiro;
una muerte
lenta,
un cansancio
sublime,
un abandonarse
para volver
a desear
perder en tu
cuerpo.
en su danza
viste de blanco
el suave armiño
de tu cuerpo.
Bajo el mío,
en abierto
Interrogante
se entregan
tus labios.
Suavemente
se estremecen
suplicantes.
Al roce
de un
inquisitivo reclamo
se consume
el hálito
en un suspiro;
una muerte
lenta,
un cansancio
sublime,
un abandonarse
para volver
a desear
perder en tu
cuerpo.