kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA CÁRCEL IMAGINARIA DE LO BANAL
Hay una edad,
una jodida edad,
en la que ya uno no es valiente.
La crisálida de la originalidad se colapsó sin posible retorno
y solo se trata de ser funcional;
explotar con más o menos éxito lo que se aprendió cuando se aprendía,
cuando la curiosidad era un volcán que tenía tu nombre.
Ahora
los días clónicos centrifugan el carrusel
de un tipo anodino, casi sombra,
que se anticipa con probabilidad de uno a lo que le espera
en cada paso, de cada día, de cada mes, de cada año,
y que se conoce al dedillo las losetas de su barrio,
y que solo cuando bebe vislumbra la alegría
moldeando su rostro con un postizo seco de sonrisa de todo a cien.
Porque se convierte la vida en una fábrica de fabricar miedos y excusas,
de fabricar obligaciones y necesidades capitales.
Reales y tenebrosas, lo prometo, resultan para mí,
pero ridículas falsedades,
anacrónicos axiomas heredados,
para quien tiene el valor
de coger el primer puto tren con destino a ninguna parte,
para quien tiene el valor de demostrar
que la vida es un caos imposible de planificar
controlar ni pronosticar;
que un mundo nuevo aguarda,
una vida nueva,
que puede ser una mierda,
sí,
y probablemente lo sea,
o no,
pero al menos el sumatorio de tu vida
habrá alterado en algo sus factores.
Kalkbadan
Madrid, 6 de julio de 2014
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