Manuel Avilés Mora
Pluma libre
¿Desde cuándo te conozco...?
Diríase que de lo eterno,
te conozco.
Abriga mi voz, tu voz;
remienda mi cruel rotura,
conocerte.
Pero si por conocerte
sigo vivo...
¿Por qué ni corto suspiro
puedo darte?
Quizás ni mi aíre te toca...
Quizás, mi savia no llega
hasta la sed de tu boca
o quizás mi fe se termina...
Desemboca.
¿Desde cuándo te conozco?
Diríase, ya de otra vida,
te conozco.
Hiela tu ancestral ausencia.
Recorta cualquier futuro
mi no tenerte.
Pero si por no verte
yo me muero...
¿Por qué perderte es sosiego
de mi carne?
¡Tal vez ni recuerdo tengo!
Tal vez me dormí sin verte,
en el mar de negro sueño.
O tal vez, sólo procuro
no quererte.
Diríase que de lo eterno,
te conozco.
Abriga mi voz, tu voz;
remienda mi cruel rotura,
conocerte.
Pero si por conocerte
sigo vivo...
¿Por qué ni corto suspiro
puedo darte?
Quizás ni mi aíre te toca...
Quizás, mi savia no llega
hasta la sed de tu boca
o quizás mi fe se termina...
Desemboca.
¿Desde cuándo te conozco?
Diríase, ya de otra vida,
te conozco.
Hiela tu ancestral ausencia.
Recorta cualquier futuro
mi no tenerte.
Pero si por no verte
yo me muero...
¿Por qué perderte es sosiego
de mi carne?
¡Tal vez ni recuerdo tengo!
Tal vez me dormí sin verte,
en el mar de negro sueño.
O tal vez, sólo procuro
no quererte.
Última edición: