esteban7094
Poeta recién llegado
Se encontraron dos almas tristes
en un desierto de sal
se observaron entre sí la profundidad
de sus esencias y luego aplacaron
sus heridas y su dolor con un beso abandonado.
en un desierto de sal
se observaron entre sí la profundidad
de sus esencias y luego aplacaron
sus heridas y su dolor con un beso abandonado.
¡Dos olas en la vida!
Una se marcha tras acariciar la playa,
¡Canto crepuscular a los muertos! ¡Terrible partida!;
La otra permanece allí, en el lecho de oro,
Realmente desfallecida
¡La ola umbría! ¡El hórrido y nefasto recuerdo que ciñe el corazón!
l. e. torres