Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces,
súbitamente vuelven a mi memoria cosas,
hechos y personas que olvidé durante años;
como si nunca hubiesen existido.
¿En qué gaveta
de mi mente las archivó el tiempo?
¿Dispuso él de mis gratos o malos recuerdos?
¿Cuánto de bueno que hoy me haría mal y cuánto
de malo que hoy me haría bien, habré olvidado?
No sé,
lo mejor es dedicarme a lo afectivo que tengo:
A mi gata, por ejemplo, que anda por ahí maullando,
pidiéndome algo insistentemente como niña callejera,
como todo el mundo.
Ronroneándome
su propósito cariñoso y traicionero; tan buena
como malvada ella, pobrecita, como tú, como yo.
Espero no olvidarla un día como a ti y recordarla
veinte años después con todo el amor
conque tarde para todo, te recuerdo.
súbitamente vuelven a mi memoria cosas,
hechos y personas que olvidé durante años;
como si nunca hubiesen existido.
¿En qué gaveta
de mi mente las archivó el tiempo?
¿Dispuso él de mis gratos o malos recuerdos?
¿Cuánto de bueno que hoy me haría mal y cuánto
de malo que hoy me haría bien, habré olvidado?
No sé,
lo mejor es dedicarme a lo afectivo que tengo:
A mi gata, por ejemplo, que anda por ahí maullando,
pidiéndome algo insistentemente como niña callejera,
como todo el mundo.
Ronroneándome
su propósito cariñoso y traicionero; tan buena
como malvada ella, pobrecita, como tú, como yo.
Espero no olvidarla un día como a ti y recordarla
veinte años después con todo el amor
conque tarde para todo, te recuerdo.
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