Engel
SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA
Podrías renovar, cambiar de registro y mirar con otro color, pero tu camino seguiría siendo el mismo, continuarías versando con el mismo fulgor y el cambio, entonces, sería a modo de simulacro. Gastarías las mismas palabras vivas, sonriendo con el arcoíris entre los dientes, con el consuelo de la mano abierta, con la nostalgia del abrazo perfecto, con la estima del que siempre le escribe a las constelaciones lejanas donde cree que habita el silencio, donde los poetas podrían encontrar el amor eterno. Vamos, amiga mía, abre tus párpados con suavidad de pétalo y acaricia el azul relámpago de quienes buscan el color de las cosas en la embriaguez de estar solos.
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