eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Libérame de la vida
muerte segura y fija
libérame
que me pesa
tanta agonía incierta.
Libérame
-vida-
de ti,
de tus durezas
y tus ataduras,
deja que entre la muerte
con su consuelo y su certeza.
Acógeme
-muerte fiera-
y no me sueltes
que tengo miedo
y mucha pena.
Acógeme
porque tu canto
me embauca
como si fuera una sirena
que silba todos los días
y me espera rodeada de dulzura,
sosegada y tierna.
Tan paciente
y novia mía,
tan culebra que aprieta,
que ya no me soltarás
hasta que me cumpla
en ti,
fría, solitaria y negra.
muerte segura y fija
libérame
que me pesa
tanta agonía incierta.
Libérame
-vida-
de ti,
de tus durezas
y tus ataduras,
deja que entre la muerte
con su consuelo y su certeza.
Acógeme
-muerte fiera-
y no me sueltes
que tengo miedo
y mucha pena.
Acógeme
porque tu canto
me embauca
como si fuera una sirena
que silba todos los días
y me espera rodeada de dulzura,
sosegada y tierna.
Tan paciente
y novia mía,
tan culebra que aprieta,
que ya no me soltarás
hasta que me cumpla
en ti,
fría, solitaria y negra.
Este es un poema dedicado a quien decide ponerle fin a su vida, suicidándose.
Quiero entender ese acto, que pareciéndonos tan cruel a los que nos quedamos
sin ellos, tiene un matiz totalmente liberador para el que se va.
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