yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me gusta verte envolviendo besos
en retazos de ternura;
ir y venir sobre mis humaredas
y recurrir a tus estrategias mercenarias,
me gustan
tus abrazos coronados con el sabor de tus areolas,
el estorbo de tu ropa
y la ansiedad de tus hormigueros,
el secreto de tus dalias
y el amanecer en tus ojeras.
Me gusta el incendio de tus uñas
y esa mirada que sabes bien
despoja la inocencia de mis manos
vírgenes y sumisas antes de las manos tuyas;
me gusta la intención de tus caminos
y como me conduces
a través de tus Olimpos
y tu cara de diosa aburrida y trasnochada.
Me gusta el verdor de tus rodillas.
el camino de neón desde tu cuello a tus orillas,
me gusta sumergirme en lo circular de tus espejos
y tragarnos la noche en un beso
entre fratricida y misionero;
me gustan tus paisajes
y tu cuerpo que se escurre por mi cuerpo
como agua.
en retazos de ternura;
ir y venir sobre mis humaredas
y recurrir a tus estrategias mercenarias,
me gustan
tus abrazos coronados con el sabor de tus areolas,
el estorbo de tu ropa
y la ansiedad de tus hormigueros,
el secreto de tus dalias
y el amanecer en tus ojeras.
Me gusta el incendio de tus uñas
y esa mirada que sabes bien
despoja la inocencia de mis manos
vírgenes y sumisas antes de las manos tuyas;
me gusta la intención de tus caminos
y como me conduces
a través de tus Olimpos
y tu cara de diosa aburrida y trasnochada.
Me gusta el verdor de tus rodillas.
el camino de neón desde tu cuello a tus orillas,
me gusta sumergirme en lo circular de tus espejos
y tragarnos la noche en un beso
entre fratricida y misionero;
me gustan tus paisajes
y tu cuerpo que se escurre por mi cuerpo
como agua.