Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Viniste a mi tan lento y sin hablarme,
me diste un beso elocuente
y me empujaste hasta la cornisa de la cama.
Se evaporaron nuestras ropas
y se fundieron nuestras pieles de magma
en una sola piel homogénea y eterna.
Cerrabas los ojos, ardidos por el sudor
llorabas y te mordías el labio inferior
yo veía pasar las cosas,
sentía quemar el calor,
te veías tan hermosa
en mi oscuro cuarto
salpicada solo por el sol
que entre la persiana se coló.
me diste un beso elocuente
y me empujaste hasta la cornisa de la cama.
Se evaporaron nuestras ropas
y se fundieron nuestras pieles de magma
en una sola piel homogénea y eterna.
Cerrabas los ojos, ardidos por el sudor
llorabas y te mordías el labio inferior
yo veía pasar las cosas,
sentía quemar el calor,
te veías tan hermosa
en mi oscuro cuarto
salpicada solo por el sol
que entre la persiana se coló.