Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
<strong><em><span style="color:#0000cd;"><span style="font-family:book antiqua;"><font size="3">[video=youtube;pKXYKmM2ALw]https://www.youtube.com/watch?v=pKXYKmM2ALw[/video]
"si tan solo fueran mis manos como las calles de tu pueblo,
caminarías sin miedo a lo que pisas
si mi aliento fuera como el aire mareado
me respirarías hasta tus pulmones,
si tan solo fuera un pedacito de ti
no tendrías miedo que me pegue
a tus pasos."
Volver a ti,
al mirador donde tus ojos debutan,
alzando sus cumbres, esgrimiendo bosquejo
en los surcos de pigmentos.
Escalar tu rostro sin pestañeos,
sin cansancio beber del cuenta gotas
grácil de tus gestos.
Bambolear en tu cabello mis dedos,
apegarme a la danza que alabea en tu cuerpo.
¡Qué tendrá tu sonrisa
que hasta el aire se amansa!.
Los pulmones enmudecen su desenfado a la muerte,
y los latidos se alzan en rebeldía,
borbotando en la sangre feraz de un anhelo.
¡Qué tendrán las catedrales de tus hombros!
Que en sus cruces rutilantes,
rezo a tientas
el rosario de mis células,
que en su cúspide puedo sostener
el vértigo de luz sigiloso
al sentir rozar tu cuerpo.
Volver a ti en un sueño…
Singlar tu espalda con mi pecho,
ensamblar mis dedos en los tuyos,
mezclar mi tormenta en tu aliento,
dejar que mi carne deprede tus besos
y se coma tu sombra con la garganta
del desvelo.
Qué tendrá tu mirada que al encenderse
apaga inviernos,
que propone isla a mi destierro
Y guerra a mis armas.
¡Qué tendrás que te quiero tanto!
¡Qué sería yo si no te tengo!.
"si tan solo fueran mis manos como las calles de tu pueblo,
caminarías sin miedo a lo que pisas
si mi aliento fuera como el aire mareado
me respirarías hasta tus pulmones,
si tan solo fuera un pedacito de ti
no tendrías miedo que me pegue
a tus pasos."
Volver a ti,
al mirador donde tus ojos debutan,
alzando sus cumbres, esgrimiendo bosquejo
en los surcos de pigmentos.
Escalar tu rostro sin pestañeos,
sin cansancio beber del cuenta gotas
grácil de tus gestos.
Bambolear en tu cabello mis dedos,
apegarme a la danza que alabea en tu cuerpo.
¡Qué tendrá tu sonrisa
que hasta el aire se amansa!.
Los pulmones enmudecen su desenfado a la muerte,
y los latidos se alzan en rebeldía,
borbotando en la sangre feraz de un anhelo.
¡Qué tendrán las catedrales de tus hombros!
Que en sus cruces rutilantes,
rezo a tientas
el rosario de mis células,
que en su cúspide puedo sostener
el vértigo de luz sigiloso
al sentir rozar tu cuerpo.
Volver a ti en un sueño…
Singlar tu espalda con mi pecho,
ensamblar mis dedos en los tuyos,
mezclar mi tormenta en tu aliento,
dejar que mi carne deprede tus besos
y se coma tu sombra con la garganta
del desvelo.
Qué tendrá tu mirada que al encenderse
apaga inviernos,
que propone isla a mi destierro
Y guerra a mis armas.
¡Qué tendrás que te quiero tanto!
¡Qué sería yo si no te tengo!.
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