Anne_
I killed Bukowski.
Ayer que lloraba,
remendé los monitores de mi cabeza
y reencontré las charlas pendientes,
sucederá un día ausente del calendario,
un día esquivo y jamás contado,
seré malversada de miradas
en el monstruo de plata,
contra las luces de los semáforos
girando los cables de mis tenedores purpuras,
sin aroma a café pasado,
sin coimas,
sin arrebatos,
sin desdichadas navidades,
sin nada más que miles de libros que no leí
porque detesto leer,
llena de estallidos post punk,
folks y algún otro desorden alimenticio,
llegaré destornillada
a la par de campanillas oxidadas,
llegaré flotando por la ventana,
recóndita, clemente y desorientada.
Entonces, las velas del infierno nos surcarán
y el humo verde de sus ojos no será suficiente,
estallarán café pasado sobre mi rostro
e indiferencias en el Smartphone,
luego las gaviotas del olivar
me reclamarán los dientes
y tendré que devolver presidentes muertos
y canciones de Rage Against the Machine.
Ayer que lloraba,
remendé los monitores de mi cabeza
y reencontré las charlas pendientes,
sucederá un día ausente,
llegaré destornillada
a la par de campanillas oxidadas,
llegaré flotando por la ventana,
recóndita, clemente y desorientada.
remendé los monitores de mi cabeza
y reencontré las charlas pendientes,
sucederá un día ausente del calendario,
un día esquivo y jamás contado,
seré malversada de miradas
en el monstruo de plata,
contra las luces de los semáforos
girando los cables de mis tenedores purpuras,
sin aroma a café pasado,
sin coimas,
sin arrebatos,
sin desdichadas navidades,
sin nada más que miles de libros que no leí
porque detesto leer,
llena de estallidos post punk,
folks y algún otro desorden alimenticio,
llegaré destornillada
a la par de campanillas oxidadas,
llegaré flotando por la ventana,
recóndita, clemente y desorientada.
Entonces, las velas del infierno nos surcarán
y el humo verde de sus ojos no será suficiente,
estallarán café pasado sobre mi rostro
e indiferencias en el Smartphone,
luego las gaviotas del olivar
me reclamarán los dientes
y tendré que devolver presidentes muertos
y canciones de Rage Against the Machine.
Ayer que lloraba,
remendé los monitores de mi cabeza
y reencontré las charlas pendientes,
sucederá un día ausente,
llegaré destornillada
a la par de campanillas oxidadas,
llegaré flotando por la ventana,
recóndita, clemente y desorientada.
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