Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal

Negras madrugadas (Soneto)
El rojo atardecer de los claveles
inspiraba sus noches lujuriosas
buscando en sus amantes onerosas
falso cariño pleno de oropeles.
Al cálido contacto de sus pieles
se inflamaban sus ansias ardorosas,
prodigando caricias mentirosas
en lechos de recónditos burdeles.
Hastiado de esa vida sin Cupido,
al entrar en la negra madrugada,
la casa abandonaba arrepentido.
Porque el amor farsante y no sentido
es como -todo quiero y tengo nada-
pues te deja vacío y deprimido.
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