Como un susurro llegaba tu voz a mis oídos,
estabas conmigo y te apartabas, te marchabas,
tú aroma de mujer apenas percibía,
ahora no hay nada, solo el aire que respiro.
¿Dónde estás? te hallabas en mis brazos,
y sin saber como, has desaparecido.
Te besaba y besé al vacío,
te acariciaba y dejé de sentirte.
Desesperado… te busco entre sollozos,
pregunto a la gente y no me oye,
siento que me ahoga este silencio.
Mis labios… se han borrado,
no quedan palabras en mi interior…
Perdón...estaba soñando.
Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados 18/08/2014
Luis Prieto Espinosa
Derechos reservados 18/08/2014
Última edición: