Muñequitas

dulcinista

Poeta veterano en el Portal
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Estoy muy triste amiga porque ayer mi papá hizo una cosa muy fea que me hizo llorar y todo. Resulta que mi papá ha estado de viaje de negocios y se ha comprado un sombrero y al llegar a casa se lo puso para que lo viera mi mamá cómo le quedaba, así que lo sacó de su hermosa caja de cartón y se lo puso y le dijo mira muñequita qué guapo está tu pichoncito, mira qué bien le sienta el sombrero que se ha comprado en la ciudad y lo miró mi mamá y se puso a reír muy fuerte, mucho más que me reí yo cuando tú te caíste en el corral de las gallinas y le dijo Matías es horrible ese sombrero aunque creo que es problema de tu cara que parece la cara de una cabra con mucho sueño en los ojos y mi papá dijo mi cara es la de siempre muñequita y respondió mi mamá no Matías antes era más tirando a ciervo joven pero ahora está más cerca de una cabra vieja y se reía mucho y mi papá estaba muy serio y dijo dices eso porque no traje un sombrero para ponerte en la cabeza sobre tu cuello de jirafa y mi mamá dijo gritando mejor así pues tienes un gusto pésimo para hacer regalos y seguía con su risa de loca
y contestó mi papá muñequita tengamos la fiesta en paz y dijo mi mamá que no podía haber fiesta en el infierno y se metió en su cuarto cerrando muy fuerte la puerta y entonces mi papá se bebió un vaso muy grande de guiski y se quedó más tranquilo y se sentó en el sillón donde se sienta siempre a leer el periódico hasta que se levantó de pronto y entró en mi cuarto y como no salía entré a buscarlo para hablar con él y vi que tenía sobre mi cama a una de mis queridas muñequitas destrozada porque le había roto la cabeza, las piernas y los brazos y lo oí bien clarito al entrar yo que le decía ves muñequita idiota lo que te pasa por ser tan mala que has perdido tu cuello de jirafa y vi bien clarito que con un cigarrillo estaba quemando el cuello de mi pobre muñequita del que salía un humo negro que olía muy mal.

Eladio Parreño Elías

18-Noviembre-2013
 
Eladio, tu relato es buenísimo. Me tuvo
interesada desde el principio hasta el final.
Pobre hombre y menos mal que termino con
la muñeca y no con la esposa. Lo peor es que
la hija escucho la discusion y despues perdio a
su muñeca. Ella no tenía la culpa de nada.
Gracias por compartir tu talento de Gran Escritor.
Saludos y Bendiciones. Te dejo Reputación.
 
Última edición:
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Estoy muy triste amiga porque ayer mi papá hizo una cosa muy fea que me hizo llorar y todo. Resulta que mi papá ha estado de viaje de negocios y se ha comprado un sombrero y al llegar a casa se lo puso para que lo viera mi mamá cómo le quedaba, así que lo sacó de su hermosa caja de cartón y se lo puso y le dijo mira muñequita qué guapo está tu pichoncito, mira qué bien le sienta el sombrero que se ha comprado en la ciudad y lo miró mi mamá y se puso a reír muy fuerte, mucho más que me reí yo cuando tú te caíste en el corral de las gallinas y le dijo Matías es horrible ese sombrero aunque creo que es problema de tu cara que parece la cara de una cabra con mucho sueño en los ojos y mi papá dijo mi cara es la de siempre muñequita y respondió mi mamá no Matías antes era más tirando a ciervo joven pero ahora está más cerca de una cabra vieja y se reía mucho y mi papá estaba muy serio y dijo dices eso porque no traje un sombrero para ponerte en la cabeza sobre tu cuello de jirafa y mi mamá dijo gritando mejor así pues tienes un gusto pésimo para hacer regalos y seguía con su risa de loca
y contestó mi papá muñequita tengamos la fiesta en paz y dijo mi mamá que no podía haber fiesta en el infierno y se metió en su cuarto cerrando muy fuerte la puerta y entonces mi papá se bebió un vaso muy grande de guiski y se quedó más tranquilo y se sentó en el sillón donde se sienta siempre a leer el periódico hasta que se levantó de pronto y entró en mi cuarto y como no salía entré a buscarlo para hablar con él y vi que tenía sobre mi cama a una de mis queridas muñequitas destrozada porque le había roto la cabeza, las piernas y los brazos y lo oí bien clarito al entrar yo que le decía ves muñequita idiota lo que te pasa por ser tan mala que has perdido tu cuello de jirafa y vi bien clarito que con un cigarrillo estaba quemando el cuello de mi pobre muñequita del que salía un humo negro que olía muy mal.

Eladio Parreño Elías

18-Noviembre-2013

Qué situación, la violencia verbal desencadena la ira mas impensada, todo lo que pueda ser despectivo hacia una persona lo sumerge en una desahuciada vorágine, queda claro el hartazgo de la vida conyugal atravesada por la mujer, como también la actitud calma e impotente del hombre que deglutió la situación con mucha premura para un acto irreversible, desencadenando todo en insanía perversa pero ciertamente comprensible ya que la imagen de su mujer lo representa como a una muñeca. Paralelamente es triste el cuadro, pues la vivencia del hecho lo consumió su hija que seguramente y por el inicio de la prosa es de corta edad, lo cual procesa todo lo que observa con ojos de niño. Hay mucha tela para hablar de esta obra que propones, siempre entreteniendo y sorprendiendo amigo mío, Eladio un fuerte abrazo!
 
Como siempre mi querido amigo Eladio la genialidad de tu pluma
nunca tiene fin a la hora de dejarnos tan interesante y reflexivo
relato que desde principio a fin poco a poco va enganchando
al lector para llegar a un buen final. Te felicito por la maestría
de tus letras, siempre es un placer pasar y leerte.
Un abrazo y un beso de tu amiga por siempre. Tere
 
Eladio, tu relato es buenísimo. Me tuvo
interesada desde el principio hasta el final.
Pobre hombre y menos mal que termino con
la muñeca y no con la esposa. Lo peor es que
la hija escucho la discusion y despues perdio a
su muñeca. Ella no tenía la culpa de nada.
Gracias por compartir tu talento de Gran Escritor.
Saludos y Bendiciones. Te dejo Reputación.
Gracias Lourdes querida amiga,
el pobre hombre mató a la muñeca
por no hacerle daño a su mujer.
Un beso.
 
No sé qué me mantuvo más sin "aliento". Tu relato o, la falta de puntuación... Jejeje
Saludos, Eladio.
 
Como siempre mi querido amigo Eladio la genialidad de tu pluma
nunca tiene fin a la hora de dejarnos tan interesante y reflexivo
relato que desde principio a fin poco a poco va enganchando
al lector para llegar a un buen final. Te felicito por la maestría
de tus letras, siempre es un placer pasar y leerte.
Un abrazo y un beso de tu amiga por siempre. Tere
TERE querida amiga
gracias por tu paso por este relato un beso.
 
César Guevar;5278126 dijo:
Un relato muy crudo acerca de angustias, drenajes, frustraciones e impresiones. A veces perdemos la cabeza y no alcanzamos a ver cómo impactan nuestras palabras ni nuestras acciones en los/as demás. Un saludo, hermano. Otra obra extraordinaria nacida de tu talento.
Gracias amigo
por tu paso por mi poema, un abrazo.
 
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Estoy muy triste amiga porque ayer mi papá hizo una cosa muy fea que me hizo llorar y todo. Resulta que mi papá ha estado de viaje de negocios y se ha comprado un sombrero y al llegar a casa se lo puso para que lo viera mi mamá cómo le quedaba, así que lo sacó de su hermosa caja de cartón y se lo puso y le dijo mira muñequita qué guapo está tu pichoncito, mira qué bien le sienta el sombrero que se ha comprado en la ciudad y lo miró mi mamá y se puso a reír muy fuerte, mucho más que me reí yo cuando tú te caíste en el corral de las gallinas y le dijo Matías es horrible ese sombrero aunque creo que es problema de tu cara que parece la cara de una cabra con mucho sueño en los ojos y mi papá dijo mi cara es la de siempre muñequita y respondió mi mamá no Matías antes era más tirando a ciervo joven pero ahora está más cerca de una cabra vieja y se reía mucho y mi papá estaba muy serio y dijo dices eso porque no traje un sombrero para ponerte en la cabeza sobre tu cuello de jirafa y mi mamá dijo gritando mejor así pues tienes un gusto pésimo para hacer regalos y seguía con su risa de loca
y contestó mi papá muñequita tengamos la fiesta en paz y dijo mi mamá que no podía haber fiesta en el infierno y se metió en su cuarto cerrando muy fuerte la puerta y entonces mi papá se bebió un vaso muy grande de guiski y se quedó más tranquilo y se sentó en el sillón donde se sienta siempre a leer el periódico hasta que se levantó de pronto y entró en mi cuarto y como no salía entré a buscarlo para hablar con él y vi que tenía sobre mi cama a una de mis queridas muñequitas destrozada porque le había roto la cabeza, las piernas y los brazos y lo oí bien clarito al entrar yo que le decía ves muñequita idiota lo que te pasa por ser tan mala que has perdido tu cuello de jirafa y vi bien clarito que con un cigarrillo estaba quemando el cuello de mi pobre muñequita del que salía un humo negro que olía muy mal.

Eladio Parreño Elías

18-Noviembre-2013
vaya que interesante, aunque la letra este un poco chica, sonó fantástico, interesante el cigarrillo jjejeje saludos
 
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Estoy muy triste amiga porque ayer mi papá hizo una cosa muy fea que me hizo llorar y todo. Resulta que mi papá ha estado de viaje de negocios y se ha comprado un sombrero y al llegar a casa se lo puso para que lo viera mi mamá cómo le quedaba, así que lo sacó de su hermosa caja de cartón y se lo puso y le dijo mira muñequita qué guapo está tu pichoncito, mira qué bien le sienta el sombrero que se ha comprado en la ciudad y lo miró mi mamá y se puso a reír muy fuerte, mucho más que me reí yo cuando tú te caíste en el corral de las gallinas y le dijo Matías es horrible ese sombrero aunque creo que es problema de tu cara que parece la cara de una cabra con mucho sueño en los ojos y mi papá dijo mi cara es la de siempre muñequita y respondió mi mamá no Matías antes era más tirando a ciervo joven pero ahora está más cerca de una cabra vieja y se reía mucho y mi papá estaba muy serio y dijo dices eso porque no traje un sombrero para ponerte en la cabeza sobre tu cuello de jirafa y mi mamá dijo gritando mejor así pues tienes un gusto pésimo para hacer regalos y seguía con su risa de loca
y contestó mi papá muñequita tengamos la fiesta en paz y dijo mi mamá que no podía haber fiesta en el infierno y se metió en su cuarto cerrando muy fuerte la puerta y entonces mi papá se bebió un vaso muy grande de guiski y se quedó más tranquilo y se sentó en el sillón donde se sienta siempre a leer el periódico hasta que se levantó de pronto y entró en mi cuarto y como no salía entré a buscarlo para hablar con él y vi que tenía sobre mi cama a una de mis queridas muñequitas destrozada porque le había roto la cabeza, las piernas y los brazos y lo oí bien clarito al entrar yo que le decía ves muñequita idiota lo que te pasa por ser tan mala que has perdido tu cuello de jirafa y vi bien clarito que con un cigarrillo estaba quemando el cuello de mi pobre muñequita del que salía un humo negro que olía muy mal.

Eladio Parreño Elías

18-Noviembre-2013

Genial tu prosa, mi querido amigo, aunque la violencia golpease a la niña. El hombre, utilizó la venganza en esa muñequita tan significativa para la pequeña y eso, la destrozó.
Hacemos las cosas impulsivamente, sin pensar que alguien puede salir mal parado.

Realmente tienes una imaginación extraordinaria.

Un besazo.
 
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Estoy muy triste amiga porque ayer mi papá hizo una cosa muy fea que me hizo llorar y todo. Resulta que mi papá ha estado de viaje de negocios y se ha comprado un sombrero y al llegar a casa se lo puso para que lo viera mi mamá cómo le quedaba, así que lo sacó de su hermosa caja de cartón y se lo puso y le dijo mira muñequita qué guapo está tu pichoncito, mira qué bien le sienta el sombrero que se ha comprado en la ciudad y lo miró mi mamá y se puso a reír muy fuerte, mucho más que me reí yo cuando tú te caíste en el corral de las gallinas y le dijo Matías es horrible ese sombrero aunque creo que es problema de tu cara que parece la cara de una cabra con mucho sueño en los ojos y mi papá dijo mi cara es la de siempre muñequita y respondió mi mamá no Matías antes era más tirando a ciervo joven pero ahora está más cerca de una cabra vieja y se reía mucho y mi papá estaba muy serio y dijo dices eso porque no traje un sombrero para ponerte en la cabeza sobre tu cuello de jirafa y mi mamá dijo gritando mejor así pues tienes un gusto pésimo para hacer regalos y seguía con su risa de loca
y contestó mi papá muñequita tengamos la fiesta en paz y dijo mi mamá que no podía haber fiesta en el infierno y se metió en su cuarto cerrando muy fuerte la puerta y entonces mi papá se bebió un vaso muy grande de guiski y se quedó más tranquilo y se sentó en el sillón donde se sienta siempre a leer el periódico hasta que se levantó de pronto y entró en mi cuarto y como no salía entré a buscarlo para hablar con él y vi que tenía sobre mi cama a una de mis queridas muñequitas destrozada porque le había roto la cabeza, las piernas y los brazos y lo oí bien clarito al entrar yo que le decía ves muñequita idiota lo que te pasa por ser tan mala que has perdido tu cuello de jirafa y vi bien clarito que con un cigarrillo estaba quemando el cuello de mi pobre muñequita del que salía un humo negro que olía muy mal.

Eladio Parreño Elías

18-Noviembre-2013
Ayyy Eladio, pobre muñequita, sin cuello y chamuscadita, pero a veces pagan los desaires y el mal genio quien no tiene ninguna culpa de ello... Tus letras atrapan al leerlas y te mantienen en suspense hasta llegar al desenlace, siempre es sorprendente y bello. Me encantó leerte, mi dulce amigo. Besazos a mogollón, llenos de cariño y de admiración. TQM
 
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Estoy muy triste amiga porque ayer mi papá hizo una cosa muy fea que me hizo llorar y todo. Resulta que mi papá ha estado de viaje de negocios y se ha comprado un sombrero y al llegar a casa se lo puso para que lo viera mi mamá cómo le quedaba, así que lo sacó de su hermosa caja de cartón y se lo puso y le dijo mira muñequita qué guapo está tu pichoncito, mira qué bien le sienta el sombrero que se ha comprado en la ciudad y lo miró mi mamá y se puso a reír muy fuerte, mucho más que me reí yo cuando tú te caíste en el corral de las gallinas y le dijo Matías es horrible ese sombrero aunque creo que es problema de tu cara que parece la cara de una cabra con mucho sueño en los ojos y mi papá dijo mi cara es la de siempre muñequita y respondió mi mamá no Matías antes era más tirando a ciervo joven pero ahora está más cerca de una cabra vieja y se reía mucho y mi papá estaba muy serio y dijo dices eso porque no traje un sombrero para ponerte en la cabeza sobre tu cuello de jirafa y mi mamá dijo gritando mejor así pues tienes un gusto pésimo para hacer regalos y seguía con su risa de loca
y contestó mi papá muñequita tengamos la fiesta en paz y dijo mi mamá que no podía haber fiesta en el infierno y se metió en su cuarto cerrando muy fuerte la puerta y entonces mi papá se bebió un vaso muy grande de guiski y se quedó más tranquilo y se sentó en el sillón donde se sienta siempre a leer el periódico hasta que se levantó de pronto y entró en mi cuarto y como no salía entré a buscarlo para hablar con él y vi que tenía sobre mi cama a una de mis queridas muñequitas destrozada porque le había roto la cabeza, las piernas y los brazos y lo oí bien clarito al entrar yo que le decía ves muñequita idiota lo que te pasa por ser tan mala que has perdido tu cuello de jirafa y vi bien clarito que con un cigarrillo estaba quemando el cuello de mi pobre muñequita del que salía un humo negro que olía muy mal.

Eladio Parreño Elías

18-Noviembre-2013
Eladio este relato es genial, tienes una imaginación desbordante para trazar las escenas y unirlas en un relato, además le das sentimiento al cuento con imágnenes simbólicas que reflejan la desesperación del pobre hombre porque su mujer no lo considera y aprecia. Un fuerte abrazo amigo.
 
Me encantó leerte de nuevo,estos son los relatos tuyos que tanto me gustan.Me dió pena la niña,al final se quedó sin muñeca.Un abrazo.María.
 

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