Con un adiós de guerra aflictivo
pero con una mirada afectivamente tierna
llena de optimismo,
me generabas ese motivo exagerativo compulsivo
de no dejar de extrañarte y amarte
mientras aguardaba la espera de mi contento.
El astro viene, la estrella se va.
Indago diariamente algo que pueda relevar
la felicidad que me otorgas,
pero sin triunfo, no hallo nada
que me haga ver el cielo tan azul como tú.
Y vuelvo a mi cueva
y escucho el tic tac
de mi otra mitad.
El astro sigue viniendo, y la estrella se va.
Mientras deseo, como su príncipe
ver la bella durmiente,
como su amigo,
tenerla diariamente
y como su novio
hacerla la más feliz incansablemente.
La estrella viene, el astro se ha ido.
No hay demora que no traiga gratitud,
el cielo se despeja y las flores crecen a multitud,
Me encontraré con ella y no podrá impedirme sonreír
y es que es esa creo, su mayor virtud.
pero con una mirada afectivamente tierna
llena de optimismo,
me generabas ese motivo exagerativo compulsivo
de no dejar de extrañarte y amarte
mientras aguardaba la espera de mi contento.
El astro viene, la estrella se va.
Indago diariamente algo que pueda relevar
la felicidad que me otorgas,
pero sin triunfo, no hallo nada
que me haga ver el cielo tan azul como tú.
Y vuelvo a mi cueva
y escucho el tic tac
de mi otra mitad.
El astro sigue viniendo, y la estrella se va.
Mientras deseo, como su príncipe
ver la bella durmiente,
como su amigo,
tenerla diariamente
y como su novio
hacerla la más feliz incansablemente.
La estrella viene, el astro se ha ido.
No hay demora que no traiga gratitud,
el cielo se despeja y las flores crecen a multitud,
Me encontraré con ella y no podrá impedirme sonreír
y es que es esa creo, su mayor virtud.