Preciosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la palabra dormida y naciente,
en los días soleados y lluviosos,
en las mariposas que rebolotean
en mi pecho al pronunciar tu nombre.
Te quiero
En nuestras diferencias y aciertos,
recorres mis neuronas sin previo aviso,
enciendes mis ojos con tu mirada
aunque a veces callada,
me atraes con tu presencia.
Para mi es inevitable dejar de quererte
porque no tenerte es un martirio
desde aquel abril te adueñaste de mi corazón.
Quedate enraizado en mis brazos
en cada latido, sea invierno o verano.
Si me vieras de nuevo
me casaría contigo
sin importar que diga el mundo.
en los días soleados y lluviosos,
en las mariposas que rebolotean
en mi pecho al pronunciar tu nombre.
Te quiero
En nuestras diferencias y aciertos,
recorres mis neuronas sin previo aviso,
enciendes mis ojos con tu mirada
aunque a veces callada,
me atraes con tu presencia.
Para mi es inevitable dejar de quererte
porque no tenerte es un martirio
desde aquel abril te adueñaste de mi corazón.
Quedate enraizado en mis brazos
en cada latido, sea invierno o verano.
Si me vieras de nuevo
me casaría contigo
sin importar que diga el mundo.