danie
solo un pensamiento...
Sin dormirse el insomnio se trepa por el techo
de la cúpula de una catedral misteriosa
con alabados ángeles y vírgenes de convento
tras los barrotes de la abstinencia
sin dormirse esta mi rígido cuerpo
los alados sueños rondan en silencio
dan vueltas sobre la almohada
sobre la cama marcan siluetas
de un compás armonioso y lento
debajo de los hábitos de las monjas
observando a los firmes senos
se encuentra el ojo pervertido
que vela a la luz y su reflejo
imaginándose ese vientre cálido
ese fecundo y puritano lecho
con aroma a cirios e incienso
vestido con ajustados encajes
que delimitan las sugestivas curvas
las apretadas nalgas de la gloria
sin dormirse se encuentra el fulano deseo
el goce lujurioso de un vil incesto
el pecado absoluto por el placer del sexo
sin dormirse se encuentra el querubín
desterrado del Edén
esperando sobre el terruño su momento
alborotando mi cabeza con ideas salvajes
con voces de espectros de Gomorra y Sodoma
con la vanidosa luna prostituyendo a los astros
a la noche y su ángelus en un burdel de mi tiempo
esperando la ocasión pertinente
la vigilia cópula con mis huéspedes
con mis ánimos y mis corajes
les ofrece su fructuosa miel de un cáliz infecto
tal vez así me convenza
y hoy a la madrugada
cuando las matronas duermen
haga un desastre en el templo
de la cúpula de una catedral misteriosa
con alabados ángeles y vírgenes de convento
tras los barrotes de la abstinencia
sin dormirse esta mi rígido cuerpo
los alados sueños rondan en silencio
dan vueltas sobre la almohada
sobre la cama marcan siluetas
de un compás armonioso y lento
debajo de los hábitos de las monjas
observando a los firmes senos
se encuentra el ojo pervertido
que vela a la luz y su reflejo
imaginándose ese vientre cálido
ese fecundo y puritano lecho
con aroma a cirios e incienso
vestido con ajustados encajes
que delimitan las sugestivas curvas
las apretadas nalgas de la gloria
sin dormirse se encuentra el fulano deseo
el goce lujurioso de un vil incesto
el pecado absoluto por el placer del sexo
sin dormirse se encuentra el querubín
desterrado del Edén
esperando sobre el terruño su momento
alborotando mi cabeza con ideas salvajes
con voces de espectros de Gomorra y Sodoma
con la vanidosa luna prostituyendo a los astros
a la noche y su ángelus en un burdel de mi tiempo
esperando la ocasión pertinente
la vigilia cópula con mis huéspedes
con mis ánimos y mis corajes
les ofrece su fructuosa miel de un cáliz infecto
tal vez así me convenza
y hoy a la madrugada
cuando las matronas duermen
haga un desastre en el templo
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