La mente 3

musador

esperando...
«Pienso, luego existo»,
afirmó el filósofo,
dándole a este asunto
su tono ontológico.

Aunque otro dijera
«pensando me borro»,
lo borrado queda
como testimonio.

Un pestañear:
del ser pretencioso
haber quizás sido
saludo de ojos.

Por querer Aquiles
un tan pobre logro
la lenta tortuga
lo dejó en lo lógico.

A veces prisión,
otras veces monstruo,
su serie maldita
es el tiempo loco.

Imita a las aves
en su vuelo tonto:
no saben mas gozan
lo que nunca es todo.

Roemos los hombres
lo que siempre es poco
buscando en la luna
su segundo rostro.

La araña en su tela
no busca ese pozo
do Narciso halla
su sueño de asombro.

Con cuánta tristeza
hablo del tesoro:
maldigo esta herencia
en la que me ahogo.
 
Exageras, Miguel. La verdad es que es un tema arduo para mí, y que la densidad de estos versos es apenas proporcional a la que el tema exige. La forma del romancillo resulta quizás extraña para el contenido, aunque creo que se justifica por la calidad aforística de las estrofas.

abrazo y gracias por pasar
Jorge
 
Ya veo que romancillo lo has llamado, Jorge; te iba yo a decir antes de leer tu respuesta a Miguel, que has hecho un curioso romance hexasílabo, pero si lo correcto es romancillo, pues romancillo sea.

Veo que lo has hecho en estrofas de cuatro versos que van haciendo sentencias, algunas de ellas bastante crípticas, al menos para mi, pero dejando en todas una reflexión sobre el hombre, su pensamiento y sus obsesiones : el tiempo, la necesidad de investigar, el deseo trascendente de volar..., todo eso está en eso que tenemos detrás de nuestra frente, sí esa materia gris que es, de momento, un mundo apenas descubierto.

Me ha gustado tu trabajo, amigo; tendré que volver a él y a tus respuestas por si vas dejando cualquier pista que me permita sacarle más jugo a alguna de esas estrofas que ahora veo algo oscuras.

Abrazo.
 
Última edición:
Estos versos, Juan, refieren a un contexto. La naturaleza evanescente del sujeto concebido como «sujeto racional» a partir de la afirmación de Descartes, sujeto que no se sostiene y es borrado por el otro, el del inconciente; sujeto de Aquiles que, según la versión de Lewis Carroll de la clásica paradoja aristotélica, es atrapado en su lógica para no alcanzar jamás a la tortuga al estirarse su tiempo en la multitud de términos de una serie geométrica; monstruoso sujeto-mente que en la tempestad de las voluntades lleva al delirio y al insomnio: Sade. Quizás por eso Nietzsche, que terminó loco sus días, anhelaba un superhombre, un ser que dominara su mente y no fuera presa de ella como nosotros somos. Sujeto de Narciso que, víctima de esta escisión de la identidad que las dualidades de la mente albergan, termina inmolándose en su propia imagen: su segundo rostro.

En cuanto al romancillo, así he visto que les llaman a los romances hexasílabos de Góngora, aunque su naturaleza ligera no condice para nada con el tono sombrío de mis reflexiones.

abrazo
Jorge
 
Última edición:
Estos versos, Juan, refieren a un contexto. La naturaleza evanescente del sujeto concebido como «sujeto racional» a partir de la afirmación de Descartes, sujeto que no se sostiene y es borrado por el otro, el del inconciente; sujeto de Aquiles que, según la versión de Lewis Carroll de la clásica paradoja aristotélica, es atrapado en su lógica para no alcanzar jamás a la tortuga al estirarse su tiempo en la multitud de términos de una serie geométrica; monstruoso sujeto-mente que en la tempestad de las voluntades lleva al delirio y al insomnio. Quizás por eso Nietzsche, que terminó loco sus días, anhelaba un superhombre, un ser que dominara su mente y no fuera presa de ella como nosotros somos.

En cuanto al romancillo, así he visto que les llaman a los romances hexasílabos de Góngora, aunque su naturaleza ligera no condice para nada con el tono sombrío de mis reflexiones.

abrazo
Jorge

Con este comentario que me haces, Jorge, creo que voy a hacer una relectura de tu poema mucho más fructífera. En cuanto a lo que me parece entenderte con lo de que "no condice" el tema con la forma "ligera" en que se ha usado esta forma poética tradicionalmente, como queriendo decir que no iría bien a la profundidad sombría con la que has abordaddo el tema propuesto por Vimario, pues te diré que a mi no me ha parecido chocante en absoluto, muy por el contrario hallo esta fórmula ideal para la expresión de esa especie de aforismos que has hecho en cada una de ellas.

Abbrazo y nueva felicitación por tu trabajo.
 
¡Increíble Jorge! como dicen los jóvenes aquí, me has dejado "cogiendo grillos", necesitaré varias lecturas para comprender su profundidad, pero de lo que estoy segura es de la belleza que tienen tus versos, de que encierran todo un mundo misterioso, producto de tu alimento intelectual, que hay que desentrañar.
Abrazos y estrellas.
 
Última edición:
Sí, Isabel, parece que me pasé de oscuro esta vez. Es un tema que me resulta complicado, tiene muchas aristas que me gustaría tocar y pocas agradables.

abrazo
J.
 
«Pienso, luego existo»,
afirmó el filósofo,
dándole a este asunto
su tono ontológico.

Aunque otro dijera
«pensando me borro»,
lo borrado queda
como testimonio.

Un pestañear:
del ser pretencioso
haber quizás sido
saludo de ojos.

Por querer Aquiles
un tan pobre logro
la lenta tortuga
lo dejó en lo lógico.

A veces prisión,
otras veces monstruo,
su serie maldita
es el tiempo loco.

Imita a las aves
en su vuelo tonto:
no saben mas gozan
lo que nunca es todo.

Roemos los hombres
lo que siempre es poco
buscando en la luna
su segundo rostro.

La araña en su tela
no busca ese pozo
do Narciso halla
su sueño de asombro.

Con cuánta tristeza
hablo del tesoro:
maldigo esta herencia
en la que me ahogo.

Mi querido Jorge muy metafórico y filosófico te veo, releeré tus reflexiones para si puedo buscar algunas respuestas. Un abrazo desde Sevilla mi querido "tildero "
 
!Hola, Carmen! Cuando veo esas letritas bailaoras ya sé que eres tú quien escribe. ¡Cómo para no perder las tildes con tanto menear! Jajaja, me has dado una alegría con tu paso, sevillanita querida.

abrazo
Jorge
 
Última edición:
Gracias, Évano. Los niveles de los poemas de la tensón son, necesariamente, un poco desparejos: hay temas que resultan más fáciles, otros más difíciles; pero el desafío es ese, escribir sobre un tema aunque nos resulte arduo...

abrazo
Jorge
 
Vaya, Ethel, con tu pregunta. Me enseñaron a ver la inteligencia como un don, o una «gracia» si lo quieres, que genera una gran responsabilidad. Sin embargo, creo que muchas veces se torna en maleficio: como le pasa a algunos personajes de Stephen King, a veces hay cosas que no quisiéramos ver ni comprender. El equilibrio ético no es fácil de mantener.

abrazo y gracias por pasar
Jorge
 
Maese y estimado Musador:

Me ha encantado el hecho de que en versos
de tan corta medida hayas logrado plasmar
tu huella aforística.
Comprendo la dificultad que conlleva
condicionar a sólo cuatro versos
la idea que se desarrolla.
Externo para ti mis felicitaciones
y el abrazo cordial de siempre.
 
Gracias, Maese. Creo que efectivamente resulta un ejercicio interesante esto de los aforismos, intentaré repetir la experiencia (en este caso resultó así un poco por casualidad, jajaja).

abrazo
Jorge
 
Saludos Jorge!
yo en cambio bendigo la oportunidad de disfrutar los distintos puntos de vista de cada poema que en su esquema y contenido pincelan de formas variadas este tema, tan difícil de encarar poéticamente para mí y que veo que todos con tanta naturalidad lo han sabido afrontar. Sin duda un quizá filosófico y muy bien logrado poema en tus coplas asonantadas.

con todo respeto.

ligiA

PD. Como dice Juan, veo que lo has llamado romancillo, pues así sea, hasta la próxima...
 
Última edición:
Gracias, Ligia. Te diré que a mí también me costó enfocar este tema, sobre todo porque se me ocurrían una multiplicidad de enfoques distintos. Al final me salió un poema bastante oscuro, que se le va a hacer...

En cuanto a estas «coplas asonantadas», al mantenerse de una a otra la rima asonante de los pares constituyen lo que se llama un «romance». La disposición del romance en cuartetas es bastante habitual ya desde el siglo XVII.

abrazo
Jorge
 
«Pienso, luego existo»,
afirmó el filósofo,
dándole a este asunto
su tono ontológico.

Aunque otro dijera
«pensando me borro»,
lo borrado queda
como testimonio.

Un pestañear:
del ser pretencioso
haber quizás sido
saludo de ojos.

Por querer Aquiles
un tan pobre logro
la lenta tortuga
lo dejó en lo lógico.

A veces prisión,
otras veces monstruo,
su serie maldita
es el tiempo loco.

Imita a las aves
en su vuelo tonto:
no saben mas gozan
lo que nunca es todo.

Roemos los hombres
lo que siempre es poco
buscando en la luna
su segundo rostro.

La araña en su tela
no busca ese pozo
do Narciso halla
su sueño de asombro.

Con cuánta tristeza
hablo del tesoro:
maldigo esta herencia
en la que me ahogo.


«Pienso, luego existo»,
afirmó el filósofo,
dándole a este asunto
su tono ontológico.

Aunque otro dijera
«pensando me borro»,
lo borrado queda
como testimonio.

Un pestañear:
del ser pretencioso
haber quizás sido
saludo de ojos.

Por querer Aquiles
un tan pobre logro
la lenta tortuga
lo dejó en lo lógico.

A veces prisión,
otras veces monstruo,
su serie maldita
es el tiempo loco.

Imita a las aves
en su vuelo tonto:
no saben mas gozan
lo que nunca es todo.

Roemos los hombres
lo que siempre es poco
buscando en la luna
su segundo rostro.

La araña en su tela
no busca ese pozo
do Narciso halla
su sueño de asombro.

Con cuánta tristeza
hablo del tesoro:
maldigo esta herencia
en la que me ahogo.


Esclavos y persuadidos por un laberinto creado por nosotros mismos, qué difícil es huir de uno mismo, "sólo sé que no se nada".

Felicidades por el poema, lo he disfrutado mucho.

Saludos

Palmira
 

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