yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tú que riegas el jardín con lo que digo
y te escondes en mis momentos prohibidos,
que cruzas la noche en brazos de un cometa
y abrasas la intención de mis oídos
Tú que emerges como una semilla en el centro de un prodigio,
comprendes sin dudar que la vida es un segundo
y atrapas mi razón en el filo de tus dientes;
tu que juegas a ser gato sin ratón y perro que no muerde,
siembras al borde del ocaso la esperanza de otro día.
Tú que antes de ser tú no se quien era,
que te abres como un libro a media noche
cuando todos los sonidos son de ausencia,
tú que enciendes lo que miras y apagas las dolencias...
Tú que sin ser tu no se quien fuera.
Tú que inicias con tu brillo este poema
y llegas siempre al punto final de lo que digo
con tu cabeza recargada y taciturna,
tú que en cada frase alumbras las orillas
y vienes a ser flor en este tiempo de sequía.
Tú que logras que yo sea lo que tu quieres...
y te escondes en mis momentos prohibidos,
que cruzas la noche en brazos de un cometa
y abrasas la intención de mis oídos
Tú que emerges como una semilla en el centro de un prodigio,
comprendes sin dudar que la vida es un segundo
y atrapas mi razón en el filo de tus dientes;
tu que juegas a ser gato sin ratón y perro que no muerde,
siembras al borde del ocaso la esperanza de otro día.
Tú que antes de ser tú no se quien era,
que te abres como un libro a media noche
cuando todos los sonidos son de ausencia,
tú que enciendes lo que miras y apagas las dolencias...
Tú que sin ser tu no se quien fuera.
Tú que inicias con tu brillo este poema
y llegas siempre al punto final de lo que digo
con tu cabeza recargada y taciturna,
tú que en cada frase alumbras las orillas
y vienes a ser flor en este tiempo de sequía.
Tú que logras que yo sea lo que tu quieres...
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