geraldine villarroel diaz
Poeta asiduo al portal
Nadie quiere para nada
Resistiéndose en le entrada
Como una mula porfiada
Entrar en la edad dorada
Mirarse sin detenerse,
De reojo en el espejo
No sea que este les diga
Que estan un poco mas viejos
Por el miedo a la vejez
Y se ve todos los días
Hace que mujeres corran
a hacerse la cirugía
Y en porfía caprichosa
Las damas más vanidosas
Abusan de silicona
Y se intoxican con hormonas.
Se produce confusión
Y se enreda la cuestión
Por que el hombre a los ochenta
Busca una mujer de treinta
Y la mujer de setenta
Sueña un hombre de cuarenta
De esta manera se enreda
Y se confunde la cuenta.
Es cosa de billetera
Que le vaya bien o mal
Al hombre que esta sumido
En este reino animal
Y para no andar achingado
Y no sufrir de tormento
La pildorita le suple
La dureza de su elemento.
Así están las cosas hoy día
¿Quien habla de edad tercera?
...¡Si todos quieren vivir
Una eterna primavera.!
Resistiéndose en le entrada
Como una mula porfiada
Entrar en la edad dorada
Mirarse sin detenerse,
De reojo en el espejo
No sea que este les diga
Que estan un poco mas viejos
Por el miedo a la vejez
Y se ve todos los días
Hace que mujeres corran
a hacerse la cirugía
Y en porfía caprichosa
Las damas más vanidosas
Abusan de silicona
Y se intoxican con hormonas.
Se produce confusión
Y se enreda la cuestión
Por que el hombre a los ochenta
Busca una mujer de treinta
Y la mujer de setenta
Sueña un hombre de cuarenta
De esta manera se enreda
Y se confunde la cuenta.
Es cosa de billetera
Que le vaya bien o mal
Al hombre que esta sumido
En este reino animal
Y para no andar achingado
Y no sufrir de tormento
La pildorita le suple
La dureza de su elemento.
Así están las cosas hoy día
¿Quien habla de edad tercera?
...¡Si todos quieren vivir
Una eterna primavera.!