esthergranados
Poeta adicto al portal
Hace un rato que lo he matado. He cogido un cuchillo de cocina y he atravesado su pecho. He aguantado tanto tiempo su brutalidad, sus malos modos, sus gritos, sus golpes...Diez años de suplicio consentido por mí. Hoy he puesto fin a eso. Han sido diez años de martirio ignorado por la gente que vivía a mi alrededor,
vecinos que cerraban ojos y ventanas para no ver el horror en la casa de al lado.
No estoy contenta. No me siento orgullosa de lo que he hecho; pero tampoco estoy triste, ni arrepentida, ni asustada...Es simplemente que hoy me levanté sin ganas de callar, sin ganas de agachar la cabeza para recibir su ira. No voy a suicidarme como hacen casi todos los hombres que asesinan a sus mujeres. Voy a quedarme aquí, esperando que vengan a buscarme. No me pienso mover...Pasará lo que tenga que pasar, pero en este momento, mientras miro su cuerpo inerte, ensangrentado, siento paz. Tal vez suene terrible, sé que suena terrible, pero me siento bien, diría que aliviada.
Cuando empuñé el cuchillo se quedó bloqueado, su mirada perpleja denotaba incredulidad. No hizo nada para defenderse mientras lo acuchillaba, supongo que pensaba que yo nunca sería capaz de plantarle cara...Esta vez se equivocó, para su desgracia.
vecinos que cerraban ojos y ventanas para no ver el horror en la casa de al lado.
No estoy contenta. No me siento orgullosa de lo que he hecho; pero tampoco estoy triste, ni arrepentida, ni asustada...Es simplemente que hoy me levanté sin ganas de callar, sin ganas de agachar la cabeza para recibir su ira. No voy a suicidarme como hacen casi todos los hombres que asesinan a sus mujeres. Voy a quedarme aquí, esperando que vengan a buscarme. No me pienso mover...Pasará lo que tenga que pasar, pero en este momento, mientras miro su cuerpo inerte, ensangrentado, siento paz. Tal vez suene terrible, sé que suena terrible, pero me siento bien, diría que aliviada.
Cuando empuñé el cuchillo se quedó bloqueado, su mirada perpleja denotaba incredulidad. No hizo nada para defenderse mientras lo acuchillaba, supongo que pensaba que yo nunca sería capaz de plantarle cara...Esta vez se equivocó, para su desgracia.