elissp
Poeta recién llegado
Hay algo que se cierne, que baja de las montañas para llevarse
Mi alma, por el camino yerto que ha despojado de vida el olvido…
!Demasiado humano!, si… como el viento susurrante que empaña
Con su hedor mis funestos días, el estertor confuso de voces
Que claman mi presencia. ¡Y llegas al espectáculo!
Por las carreteras circula un río de fango, de inmundicias,
De pretéritos vicios, la dama y el caballero caminando con alegre
Sonrisa por el carnaval de muertos, vestidos de vivos.
Y la sangre hierve en borbotones, emerge de sombríos rincones
Con las alas del poder que azuza a los perros; se arremolinan
Alrededor del vagabundo, que con el bastón intenta sostenerse
En medio del camino. Y llueven las palabras envueltas
En un lienzo vendido, ajeno. En el con fin del mundo
Las gentes lloran a sus muertos, yo lloro por los vivos…
Mi alma, por el camino yerto que ha despojado de vida el olvido…
!Demasiado humano!, si… como el viento susurrante que empaña
Con su hedor mis funestos días, el estertor confuso de voces
Que claman mi presencia. ¡Y llegas al espectáculo!
Por las carreteras circula un río de fango, de inmundicias,
De pretéritos vicios, la dama y el caballero caminando con alegre
Sonrisa por el carnaval de muertos, vestidos de vivos.
Y la sangre hierve en borbotones, emerge de sombríos rincones
Con las alas del poder que azuza a los perros; se arremolinan
Alrededor del vagabundo, que con el bastón intenta sostenerse
En medio del camino. Y llueven las palabras envueltas
En un lienzo vendido, ajeno. En el con fin del mundo
Las gentes lloran a sus muertos, yo lloro por los vivos…
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