yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
I
Génesis
Te miro amor desde estas horas donde la ausencia es un espejo
en donde estamos varados como dos fantasmas con los ojos desorbitados,
y encuentro tu sweater olvidado,
tu desnudez prestada y la ausencia amor,
siempre la ausencia.
Son estas horas amor tan estridentes, cuando anhelo tus ojos
como dos rendijas para ver a Dios o en su defecto tus senos serenos
como un atardecer con dos soles incendiándose en tu pecho,
¿Alguna vez pensaste que en medio de esta omisión
podían quedar colgadas tus caricias como un sombrero?
-Como un grito largo como un gato-
Tus palabras manchadas de un azul cobalto y de ausencia amor,
de ausencia maliciosa como un párroco.
Yo sé que a nada llevan los alegatos con tu sombra
o con el limbo que se encoje cada que te nombro
y te pongo nombres distintos para imaginar que naces
cada vez que te adolezco y te maquillas con mis caricias insuficientes.
-Como si esta ausencia amor, fuera un Dios perverso-
Entonces te sugiero que hagamos el mar así como hacemos el amor
y nos fuguemos
o cuando menos amor. vivamos el uno dentro del otro como un caracol
haciendo nido en un sueño.
¿Has pensado amor que esta ausencia es un tigre hambriento?
Y nos persigue ávida como un demonio lujurioso y enfermo,
plantado como un árbol en la orilla ocre de un desierto.
¿Has pensado que esta distancia tiene algo de vidrio y de cuchillo?
Burlona como un duende.
Pálida como un hueso.
Diáfana como un muerto.
Intima.
Adicional.
Mórbida.
Esta distancia amor, es un convento.
Te pido entonces el filo de tus dientes para acabar con esta ausencia
amor con tu saliva,
te pido el garfio de tu pie izquierdo, firme como un ancla,
cierto como un parapeto,
te imploro el agua de tu cuerpo y la sonrisa de tus dedos.
Ya estaremos juntos amor, juntos en este ataúd de sórdidos silencios.
Génesis
Te miro amor desde estas horas donde la ausencia es un espejo
en donde estamos varados como dos fantasmas con los ojos desorbitados,
y encuentro tu sweater olvidado,
tu desnudez prestada y la ausencia amor,
siempre la ausencia.
Son estas horas amor tan estridentes, cuando anhelo tus ojos
como dos rendijas para ver a Dios o en su defecto tus senos serenos
como un atardecer con dos soles incendiándose en tu pecho,
¿Alguna vez pensaste que en medio de esta omisión
podían quedar colgadas tus caricias como un sombrero?
-Como un grito largo como un gato-
Tus palabras manchadas de un azul cobalto y de ausencia amor,
de ausencia maliciosa como un párroco.
Yo sé que a nada llevan los alegatos con tu sombra
o con el limbo que se encoje cada que te nombro
y te pongo nombres distintos para imaginar que naces
cada vez que te adolezco y te maquillas con mis caricias insuficientes.
-Como si esta ausencia amor, fuera un Dios perverso-
Entonces te sugiero que hagamos el mar así como hacemos el amor
y nos fuguemos
o cuando menos amor. vivamos el uno dentro del otro como un caracol
haciendo nido en un sueño.
¿Has pensado amor que esta ausencia es un tigre hambriento?
Y nos persigue ávida como un demonio lujurioso y enfermo,
plantado como un árbol en la orilla ocre de un desierto.
¿Has pensado que esta distancia tiene algo de vidrio y de cuchillo?
Burlona como un duende.
Pálida como un hueso.
Diáfana como un muerto.
Intima.
Adicional.
Mórbida.
Esta distancia amor, es un convento.
Te pido entonces el filo de tus dientes para acabar con esta ausencia
amor con tu saliva,
te pido el garfio de tu pie izquierdo, firme como un ancla,
cierto como un parapeto,
te imploro el agua de tu cuerpo y la sonrisa de tus dedos.
Ya estaremos juntos amor, juntos en este ataúd de sórdidos silencios.
II
Destierro
Hay un pájaro carpintero grande como un anhelo,
una polilla reproduciéndose en mi pecho
y un globo que hincha el corazón hasta hacerlo grande como un techo
que te acoge y te condensa en mi puño izquierdo
cada que asoma por mi puerta el galgo inquieto de tu pie derecho,
cuando destruyes la ilusión y vuelves reales los deseos.
En ese instante cuando tu ropa descubre un anzuelo en tu pezón,
cuando mis ojos son microscopios que descubren pétalos nuevos en tu pubis
y surgen palabras nuevas para hipnotizarte los oídos
y vamos deslizándonos,
musgo son tus manos envolviendo mi humedad,
musgo soy penetrando en tus paredes.
Entonces los diccionarios son parlanchines e insensatos,
y todos los caminos coinciden amor en tus zapatos,
entonces cerramos las ventanas y abrimos los poros de la piel
para absorbernos y conservarnos, para encubrirnos y para derrocharnos.
Así que ahora que has llegado, cavemos trincheras al lado de la puerta
para que tus flores puedan quedarse,
hay que cubrir con mantos gruesos las estatuas indecentes que sugieren marcharte,
apedreemos los focos y las clepsidras, los maniquíes y las calles
y quédate aquí hasta que el tiempo nos descubra en los andenes de su olvido.
¿Has pensado amor que la ausencia es un tigre hambriento?
Destierro
Hay un pájaro carpintero grande como un anhelo,
una polilla reproduciéndose en mi pecho
y un globo que hincha el corazón hasta hacerlo grande como un techo
que te acoge y te condensa en mi puño izquierdo
cada que asoma por mi puerta el galgo inquieto de tu pie derecho,
cuando destruyes la ilusión y vuelves reales los deseos.
En ese instante cuando tu ropa descubre un anzuelo en tu pezón,
cuando mis ojos son microscopios que descubren pétalos nuevos en tu pubis
y surgen palabras nuevas para hipnotizarte los oídos
y vamos deslizándonos,
musgo son tus manos envolviendo mi humedad,
musgo soy penetrando en tus paredes.
Entonces los diccionarios son parlanchines e insensatos,
y todos los caminos coinciden amor en tus zapatos,
entonces cerramos las ventanas y abrimos los poros de la piel
para absorbernos y conservarnos, para encubrirnos y para derrocharnos.
Así que ahora que has llegado, cavemos trincheras al lado de la puerta
para que tus flores puedan quedarse,
hay que cubrir con mantos gruesos las estatuas indecentes que sugieren marcharte,
apedreemos los focos y las clepsidras, los maniquíes y las calles
y quédate aquí hasta que el tiempo nos descubra en los andenes de su olvido.
¿Has pensado amor que la ausencia es un tigre hambriento?