Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
UNA VIDA SE APAGA
(Soneto alejandrino de rima continua)
Cómo saber de veras que en vida no estoy muerto
cuando siempre desprecio del jazmín la fragancia,
si me encuentro postrado en una oscura estancia
sin abonar la tierra baldía de mi huerto.
Me arrastro taciturno, pues un clamor incierto
irrumpe en mi silencio con lánguida constancia
y rompe los esquemas de mi antigua arrogancia
que, alimentando penas, me siembra desconcierto.
Las llamas que incendiaron mi pecho de jactancia
hoy se apagan vencidas con lágrimas que vierto,
ausentes los amores que borra la distancia.
Apenas las palabras a pronunciar acierto,
asuntos de esta vida no tienen ya importancia:
me miro en un espejo y mi final advierto.
(Soneto alejandrino de rima continua)
Cómo saber de veras que en vida no estoy muerto
cuando siempre desprecio del jazmín la fragancia,
si me encuentro postrado en una oscura estancia
sin abonar la tierra baldía de mi huerto.
Me arrastro taciturno, pues un clamor incierto
irrumpe en mi silencio con lánguida constancia
y rompe los esquemas de mi antigua arrogancia
que, alimentando penas, me siembra desconcierto.
Las llamas que incendiaron mi pecho de jactancia
hoy se apagan vencidas con lágrimas que vierto,
ausentes los amores que borra la distancia.
Apenas las palabras a pronunciar acierto,
asuntos de esta vida no tienen ya importancia:
me miro en un espejo y mi final advierto.
Última edición: